Canarias ha perdido en los últimos doce meses más del triple de empleo que el conjunto del Estado
- En términos mensuales, la afiliación media en las Islas descendió en 12.349 personas, un 1,58% menos que el mes, y en el conjunto del país se perdieron 218.953 empleos (-1,15%).
- En los últimos doce meses, el número de afiliados medios apuntó un retroceso en Canarias de 46.464 trabajadores, un 5,70% menos que en enero de 2020.
- Desde el inicio de la pandemia, el empleo en el Archipiélago ha disminuido un 5,97%, y prácticamente triplica el descenso que ha observado la afiliación en el ámbito estatal (2,19%).
- El paro registrado en las Islas experimentó un crecimiento mensual en enero del 3,63%, mientras que, en términos interanuales, se elevó un 32,23 por ciento.
Los datos más recientes de
la afiliación media a la Seguridad Social indican que el empleo en las Islas
anotó en el primer mes del año un descenso mensual de 12.349 trabajadores, una
caída relativa del 1,58%, algo más acusada que la anotada a escala
estatal, cifrada en un 1,15%, 218.953 efectivos menos que el pasado
diciembre.
Así, el número de trabajadores en alta en la Seguridad Social se sitúa en Canarias en 769.335, una cifra que incluye a los 84.403 trabajadores que se encuentran en situación de ERTE (5.197 trabajadores más que los registrados en el mes de diciembre).

Profundizando en el
análisis, los servicios continúan acusando con
especial intensidad los efectos de las medidas de
restricción a la actividad y la movilidad, apuntando una contracción de 11.139 empleos
con respecto al mes anterior.
Dentro de las ramas de
este conjunto de actividades, destaca la minoración de 3.161 personas observada
por la “Hostelería”, que sigue siendo la actividad más castigada desde la
irrupción de la pandemia; seguida por el “Comercio”, que apuntó una disminución
mensual de 2.512 afiliaciones; y por las “Actividades administrativas”, con un
descenso de 1.421 efectivos.
Asimismo, la construcción experimentó una contracción mensual del empleo cifrada en 799 trabajadores, al tiempo que el sector industrial vio reducir su número de afiliados medios en 368 personas. La pérdida más moderada la registró la agricultura, con 43 empleados menos que en diciembre.

En términos interanuales, la afiliación media en Canarias anotó una caída del 5,70%, que
se traduce en 46.464 empleos menos que hace un año, lo que resulta más del
triple que la anotada por la media nacional, cifrada en un 1,75% (335.014 afiliados
menos).
Por sectores, los servicios siguen a la cabeza de la
pérdida de afiliados, con 43.722 menos que en enero de 2020, destacando, sobre
todo, el descenso del empleo de la actividad privada, en las ramas de la
“Hostelería”, la “Actividad Comercial”, los “Transportes” y las “Actividades
administrativas”, que, en conjunto, han mostrado una caída interanual de 47.966
personas, en comparación con el mes de enero del pasado año.
A escasos meses de cumplirse un año de la declaración del Estado
de Alarma en nuestro país, el número de afiliados se habría reducido en 420.749
empleos en el conjunto del Estado (-2.19%). En el caso de Canarias, la pérdida
de empleo prácticamente se triplica, anotando un descenso del 5,97%, que
equivale a 48.805 afiliado menos durante el periodo de la pandemia.
En lo que concierne a las cifras de paro, estas también dan señal de un efecto más acusado del COVID-19 en Canarias, describiendo un ascenso mensual del 3,63% mensual, 9.793 desempleados más que en el mes de diciembre, frente al aumento del 1,96% apreciado a escala nacional (+76.216 parados).

Analizando los datos por sectores, el alza mensual del desempleo se localizó, en su mayor parte, en los servicios, que sumaron 8.512 parados a los registrados el término del mes anterior (+4,14%); tras los que se situaron la construcción, con 422 demandantes más (+1,66%); y la industria y el sector agrario, que anotaron sendos repuntes de 218 parados en el primer caso (+2,20%), y de 51 en el segundo (+0,89%).

En
comparación con los datos del mes de enero del pasado año, el paro registrado en el Archipiélago ha mantenido la tendencia
ascendente, anotando al cierre del último mes un incremento interanual del 32,23%,
68.066 demandantes adicionales.
En este mismo sentido, si observamos el comportamiento
del paro desde el comienzo de la crisis sanitaria, vuelve a mostrarse con
claridad la mayor vulnerabilidad del mercado laboral de las Islas, dado que
el desempleo ha crecido en Canarias un 34,35% con respecto al mes de febrero de
2020, 12,2 puntos porcentuales más que en el total nacional (+22,13%).
El Consejo Social de la ULPGC presenta ante la Junta Directiva de la CCE la iniciativa “Canarias Importa”

Durante la mañana de hoy, la
Junta Directiva de la Confederación Canaria de Empresarios, presidida por
Agustín Manrique de Lara y por José Cristóbal García, se reunió con el
Presidente del Consejo Social de la ULPGC, Jesús León Lima, y con la
Vicepresidenta, Ana Suárez Calvo, con motivo de la presentación de la
iniciativa “Canarias Importa”.
Este proyecto, cuya exposición
corrió a cargo de su coordinador y Rector Honorario de la ULPGC, Francisco
Rubio Royo, propone un nuevo modelo de desarrollo sostenible, diversificado e
integrador para las Islas.
Los programas y acciones
seleccionados por “Canarias Importa” responden a cinco criterios: priorizar los
de mayor potencial multiplicador; buscar equilibrio entre diversificación del
sistema productivo, impulso de sectores emergentes y evolución de sectores
existentes, con potencial y capacidad de mejora; seleccionar los que a priori
puedan tener un impacto económico social y ambiental equilibrado; buscar un
equilibrio entre las tres categorías de elementos que considera “Canarias
Importa” y facilitar el equilibrio dinámico y estable entre tres escenarios
posibles para Canarias: corto plazo (2021-2023), medio plazo
(2025) y largo plazo (2030 y años posteriores). El proyecto se ocupa del
segundo y tercero de estos escenarios, por lo que considera que hay que tender
puentes entre 2021 y 2023 y, especialmente, hacerlo en el primer paso,
relacionado con el turismo inteligente.
Canarias recupera tímidamente el empleo en el último trimestre del año, pero aun así destaca como la región donde más empleo se ha destruido durante 2020
- La
ocupación en las Islas aumentó en 8.100 personas (+0,99%) en el cuarto
trimestre del año. - El
empleo autónomo tiró de la ocupación en Canarias durante el último periodo del
ejercicio. - En
términos interanuales, Canarias es la región que acusa la mayor caída de la
ocupación, con 112.900 trabajadores menos, un descenso relativo del 12,01 por
ciento. - La tasa
de paro alcanza el 25,22%, 6,44 puntos más que en el cuarto trimestre de 2019,
y supera la media del Estado en más de nueve puntos.
Los últimos datos publicados por la
Encuesta de Población Activa, referidos al cuarto trimestre de 2020, indican
que Canarias cerró el año 2020 como la región donde se destruyó más empleo, y
ello a pesar de la tímida recuperación que experimentó la ocupación en el
cuarto trimestre del año.
El número de ocupados en las Islas aumentó
un 0,99% entre los meses de octubre y diciembre de 2020, lo que supuso la
creación de 8.100 nuevos empleos en Canarias. De este modo, las Islas mejoraban
levemente el aumento del empleo que también experimentó el conjunto del
territorio nacional, cifrado en un 0,87 por ciento.
No obstante, y a pesar de la tímida recuperación del cuarto trimestre del año, el número de ocupados en Canarias en el conjunto del año se ha reducido en un 12,01%, lo que supone casi cuadruplicar la caída que mostraba el empleo en el conjunto del país, cifrada en un 3,12 por ciento.

De los datos trimestrales, cabe también
destacar que el número de activos en las Islas aumentó en 13.500 efectivos en
comparación con el trimestre anterior, lo que supone un avance del 1,24 por ciento.
Con este dato, la población activa
aumentaba a un ritmo superior al que lo hacía la creación de empleo, y ello
deriva en un nuevo repunte del desempleo que en las Islas aumentó en un 1,94%,
en el último trimestre del año, lo que supone 5.300 desempleados más.
La población parada alcanzaba de esta
manera los 279.000 desempleados al cierre de 2020, lo que supone una tasa de
paro del 25,22%, 6,44 puntos más que en el cuarto trimestre de 2019, y 9 puntos
por encima de la media nacional, que se ha situado en el 16,13 por ciento.
Si analizamos en detalle el comportamiento
del empleo del cuarto trimestre del año, podemos apreciar que la mejora que ha
registrado la ocupación en las Islas obedece, principalmente al buen
comportamiento que ha mostrado el empleo autónomo.
No en vano, el número de trabajadores por cuenta propia en Canarias aumentó en 12.100 ocupados en el cuarto trimestre del año, lo que supone un avance del 9,81 por ciento, mientras que, por el contrario, el empleo asalariado en las Islas disminuía en 4.200 efectivos, todos en la actividad privada, donde el empleo ha descendido en un 1,39 por ciento.

Si analizamos el comportamiento del cada
sector de actividad, observamos que el aumento del empleo durante el pasado año
se concentró principalmente en el sector industrial, donde se contabilizaron
4.800 nuevos ocupados, seguidos del sector servicios, donde la ocupación
ascendía en 1.700 empleos, principalmente ligados a actividades altamente
vinculadas a la administración pública, como sanidad, educación y servicios
sociales, donde el número de ocupados aumentó en 4.100 nuevos empleos.
Haciendo balance de la evolución del
mercado laboral de Canarias en el conjunto del año 2020, los datos de la EPA
muestran que el número de ocupados ha descendido en las Islas en 112.900
personas, lo que supone perder el 12% del empleo que se estimaba en Canarias al
cierre de 2019.
La caída, como decimos, es la de mayor
intensidad que han registrado todas las comunidades autónomas, y se ha
concentrado principalmente en el conjunto de los servicios, donde se han
destruido 121.200 empleos, lo que supone un descenso del 14,69 por ciento.
Prácticamente todas las ramas que
conforman el sector servicios en las Islas han acusado una fuerte destrucción
de empleo, a excepción de las ramas vinculadas a la Administración pública,
sanidad y educación, donde el número de ocupados al cierre del año superaba en
2.200 efectivos el dato del año anterior, además de las actividades
relacionadas con la Información y las comunicaciones, donde el empleo ha
aumentado en 3.900 efectivos.
En cambio, ramas clave para la economía
como la hostelería, el comercio y el transporte han perdido 81.500 empleos
durante 2020, lo que supone el 72% del total del empleo que se ha destruido en
Canarias.
También ha caído el empleo en la actividad agrícola, donde se han perdido 600 ocupados, mientras, que por el contrario, la ocupación ha aumentado en la industria, donde se aprecia un avance del 13,07 por ciento, y en la construcción, donde se registró un crecimiento del empleo del 8,32 por ciento.

Estos datos ponen de manifiesto el mayor
impacto que está teniendo la pandemia sobre el sistema productivo de Canarias,
y ello a pesar de que el dato de empleo que recoge la EPA incluye como ocupado
a los trabajadores en situación de suspensión por estar acogido a algún
expediente de regulación temporal de empleo.
Reunión de la Junta Directiva de la CCE con Juan González-Barba Pera, Secretario de Estado para la Unión Europea

La Confederación Canaria de Empresarios ha celebrado, en la
mañana de hoy día 22 de enero de 2021, una Junta Directiva Extraordinaria con
ocasión de la visita de Juan González-Barba Pera, Secretario de Estado para la
Unión Europea.
Durante la reunión,
que estuvo encabezada por el Presidente de la CCE, Agustín Manrique de Lara; y
por el Vicepresidente José Cristóbal García, se hizo especial hincapié en la
coyuntura especialmente difícil que atraviesa Canarias, dada su estructura
económica más terciarizada y su mayor sensibilidad ante los efectos del
COVID-19 sobre la actividad económica y el empleo, además de tratarse otros
temas de interés para las Islas como son los Fondos Europeos, el Brexit y la necesidad
de flexibilizar temporalmente los requisitos para acogerse a los incentivos del
REF como respuesta a la pandemia.
La Junta Directiva de la CCE se reúne mediante videoconferencia con Conrado Domínguez Trujillo, Director del Servicio Canario de la Salud

Durante la mañana del 19 de enero, la Junta Directiva
de la Confederación Canaria de Empresarios y representantes de otras
organizaciones empresariales se reunieron con el Director del Servicio Canario
de la Salud, Conrado Domínguez.
Encabezada por el Presidente de la CCE, Agustín
Manrique de Lara; y por el Vicepresidente, José Cristóbal García, durante la
reunión el Director del SCS presentó la Estrategia de Vacunación contra el
COVID-19 en Canarias.
Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Diciembre de 2020
Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Diciembre de 2020
La economía mundial cerró 2020 con la
expectativa de que la vacuna contra el COVID-19 iba a despejar la mayor parte
de las incertidumbres en las que ha estado inmersa durante el ejercicio, lo que
podría suponer la recuperación de la senda del crecimiento a medio y largo plazo.
Asimismo, el acuerdo comercial alcanzado por la
Unión Europea y el Reino Unido, que establece los términos de su relación tras
el Brexit, debería servir para aclarar parte de las dudas que venían afectando
al entorno económico global, sobre todo en Europa.
Los mercados financieros han acogido estos avances
con un ligero optimismo, acentuado por el compromiso de los principales bancos
centrales de mantener el carácter excepcionalmente acomodaticio de la política
monetaria, respaldando así, en cierta medida, el ritmo de las inversiones.
En este escenario, en las últimas semanas se ha
apreciado un incremento de los precios de las materias primas, sobre todo en lo
que se refiere al petróleo, cuya cotización internacional se situó, al cierre
de 2020, en los 50,2 dólares por barril de Brent, el precio más alto registrado
desde el inicio de la pandemia, lo que supone un alza mensual del 19,5%, y del
232,5% con respecto al mínimo del año, anotado en abril (15,1 dólares por
barril).
No obstante, la falta de certeza sobre cómo se
desarrollará la recuperación durante 2021 se ha intensificado en la última fase
del año, debido al impacto de los nuevos brotes de la pandemia y las nuevas
medidas de confinamiento y restricciones a la movilidad adoptadas por los
países, especialmente, en el caso de las economías avanzadas, lo que da una
visión más clara de la fragilidad de cualquier previsión sobre la recuperación
económica, ligada necesariamente a la evolución de la crisis sanitaria.
En Estados Unidos, pese a la mayor
resistencia que parece haber mantenido hasta ahora su economía ante los efectos
de la pandemia, los repuntes recientes de la tasa de contagios y las nuevas
medidas restrictivas continúan afectando a la actividad económica, lo que ya
comienza a reflejarse en un descenso del consumo y en una mayor debilidad del
mercado laboral del país.
Tras el resultado de las elecciones presidenciales,
en las últimas semanas se han recrudecido las tensiones políticas ante el
cambio de signo del Ejecutivo estadounidense, aunque el avance de la campaña de
vacunación y los estímulos fiscales aprobados a finales del mes de diciembre,
en conjunto con el nuevo paquete de medidas propuesto por el Gobierno entrante,
podrían apoyar la mejoría de la actividad económica durante los primeros meses
de 2021.
En cuanto a la economía china, se estima que
habría logrado cerrar 2020 con un aumento del PIB del 2,3%, y ya habría
recuperado los niveles de actividad anteriores a la pandemia, dada la agilidad
que mostró en su contención y el rápido reinicio de la actividad económica, especialmente
en los casos de la industria y el sector exterior.
Destaca de forma notable la recuperación de las
exportaciones chinas, máxime, en un momento en el que muchos otros países han
mantenido el nivel de actividad en niveles bastante reducidos, debido a las
restricciones impuestas para la prevención del COVID-19.
En lo que respecta a la Eurozona, continúa
siendo una de las áreas más afectadas por la crisis sanitaria, por lo que en
países como Alemania o Francia se han vuelto a adoptar medidas de confinamiento
estricto, al tiempo que en otros se siguen aplicando restricciones a la
movilidad y a la actividad, lo que, de mantenerse, podría comprometer las
perspectivas de recuperación durante la primera parte de 2021.
Por otro lado, y como aspecto positivo y favorable
al impulso de la actividad económica europea, además de la aprobación del nuevo
marco presupuestario de la Unión Europea (lo que facilitará el flujo de fondos
europeos para la recuperación), el acuerdo comercial alcanzado entre la UE y el
Reino Unido, pese a que no mantendrá las relaciones entre ambas partes en los
mismos términos que antes del Brexit, sí que brindará cierta seguridad para los
operadores económicos en materia comercial, además de mantener los estándares
europeos en muchos otros ámbitos, como el laboral, la seguridad, la energía o
los niveles de competencia entre las empresas de la UE y del país británico.
En lo concerniente a la economía española, el
Instituto Nacional de Estadística publicó a finales del pasado mes de diciembre
la actualización de los datos de la Contabilidad Nacional Trimestral de España,
correspondientes al tercer trimestre de 2020, y puso de relieve que el PIB del
conjunto del territorio nacional habría apuntado un crecimiento del 16,4%, un
rebote que, si bien ya se preveía, dada la paralización casi completa de la
actividad económica desde el inicio del confinamiento en el mes de marzo,
corregía a la baja en tres décimas, el avance de estimación que se había
publicado anteriormente (+16,7%).
En términos interanuales, el PIB español se redujo,
en el tercer periodo del año, un 9,0% en comparación con el resultado
registrado doce meses antes.
Por otra parte, en lo referente a las cuentas
públicas, el aumento del gasto derivado de las medidas para contener la pandemia
ha situado el déficit público en un 6,54% del PIB, en el periodo comprendido
entre los meses de enero y noviembre de 2020, lo que equivale a un montante de
72.322 millones de euros, en un escenario en el que la deuda de las
Administraciones Públicas ha alcanzado un total de 1,31 billones de euros, un
10,5% más que en el mismo periodo de 2019.
Con respecto al mercado de trabajo, los últimos
datos disponibles evidencian que el número de afiliados a la Seguridad Social a
último día del mes de diciembre, apreció un descenso mensual de 69.600
efectivos (-0,4%) en el conjunto nacional, lo que supone cerrar 2020
contabilizando 356.784 afiliados menos afiliados que en diciembre de 2019
(-1,9%), hasta alcanzar un total de 18.904.852 trabajadores en situación de
alta laboral.
En el ámbito de Canarias, el empleo
experimentó un descenso mensual del 0,2% que supuso la pérdida de 1.610
efectivos, y de este modo, el número de afiliados en el Archipiélago alcanzaba
un total de 777.232 trabajadores al término del pasado ejercicio.
Si analizamos los datos del mercado laboral en
términos interanuales, la cifra de afiliación a la Seguridad Social al cierre
de 2020 evidencia una caída del empleo en las Islas del 5,8%, lo que supone
47.637 afiliados menos que los inscritos en 2019, de los que 41.984 se han
contabilizado en el periodo de pandemia, comprendido entre marzo y diciembre.
De esta manera, la pérdida de empleo que ha
experimentado Canarias prácticamente triplica el descenso observado en el
ámbito nacional, donde la afiliación ha caído un 1,9% en el conjunto del año.
Desde esta perspectiva, la actividad privada ha
sufrido la mayor pérdida de empleo en el transcurso de un ejercicio en el que,
ya, en los primeros meses, antes incluso de la declaración del Estado de alarma,
comenzaban a apreciarse señales de ralentización que, lejos de corregirse,
adquirieron más intensidad tras la paralización casi total de la actividad
económica como consecuencia de las medidas adoptadas para combatir la expansión
de la pandemia.
En este sentido, la rama de la “Hostelería” ha
acusado con mayor intensidad el impacto de la alerta sanitaria, no en vano, en
esta rama de actividad se concentra más del 57% de la pérdida de empleo que ha
registrado Canarias durante 2020, lo que supone 27.352 empleos menos que en
idéntico mes del año previo.
La actividad comercial también se ha visto afectada
por las medidas de distancia social y limitación de aforos, y ello ha
repercutido en una caída de la afiliación de 11.571 personas, al tiempo que las
“Actividades administrativas” y los “Transportes” evidenciaron sendos
retrocesos de 5.724 efectivos y de 4.244 trabajadores, respectivamente.
Conjuntamente, estas actividades apuntaron una caída de 48.891 empleos con
respecto a las cifras del último mes de 2019.
Este comportamiento contrasta con la evolución
descrita por las ramas que tienen una mayor vinculación con el sector público,
como son la “Sanidad”, la “Educación” y la “Administración Pública”, que, en
conjunto, concluyeron el pasado 2020 anotando un avance interanual de 10.552
nuevas inscripciones.
En cuanto al resto de sectores, también se constató
un descenso interanual en la afiliación, encabezado por la industria, con 1.289
efectivos menos, y la agricultura, que observó una reducción de 1.104 afiliados.
La caída de menor intensidad se registró en el ámbito de la construcción, con
un descenso 425 empleos, en términos interanuales.
Estas cifras muestran, sin lugar a dudas, que el
mercado laboral canario sigue soportando de forma más intensa los efectos de la
pandemia y de las notables restricciones para paliarla, lo que además, resulta
más evidente si tenemos en cuenta que, al cierre de diciembre, permanecían en
situación de ERTE un total de 79.206 personas en Canarias, un 10,2% del total
de trabajadores afiliados en las Islas, frente al 4,0% observado en el ámbito
estatal (755.613 efectivos).
Por otro lado, la incertidumbre sobre la actividad
económica sigue golpeando con especial intensidad al sector turístico, en un
escenario marcado por las restricciones a la movilidad y por las medidas de
confinamiento que se mantienen en los principales mercados emisores.
Así, en el balance de 2020, Canarias habría recibido
3,9 millones de viajeros desde el extranjero, la mayor parte de ellos durante
el primer trimestre del año. Ello implica que la entrada de turistas en las
Islas ha caído en 9,4 millones (-70,7%) en comparación con el dato registrado
durante 2019.
Estas cifras representan un fuerte golpe para una
economía como la canaria, en la que la actividad turística tiene una
importancia muy destacada, no solo por sus efectos directos, sino por el
arrastre que supone para el resto de sectores.
En este sentido, la matriculación de vehículos
culminó el año acumulando en las Islas un descenso del 42,6%, sobre todo en el
segmento destinado al alquiler (-81,4%); al tiempo que el tráfico portuario en
la provincia de Las Palmas anotó un retroceso acumulado del 3,5% en el conjunto
de 2020, destacando la caída del 13,7% de la descarga de mercancías al
interior.
En este contexto, el estancamiento del consumo de
los hogares ha llevado al IPC en el Archipiélago a cerrar 2020 en valores
negativos, anotando un descenso interanual del 0,1 por ciento.
Esta caída resulta más moderada que la observada en
el ámbito nacional (-0,5% interanual), dado el comportamiento mostrado por los
carburantes y los combustibles, que siguen evidenciando una mayor resistencia
en Canarias (-7,0%) que en el conjunto del país (-11,2%).
A la luz de los datos, la economía de las Islas ha
cerrado 2020 inmersa en una incertidumbre muy acentuada por los efectos de la
pandemia que solo podrá ser disipada a través del desarrollo de políticas
encaminadas a reactivar e impulsar la actividad económica, la inversión y el
fortalecimiento y apoyo del tejido productivo.
En este sentido, es de carácter esencial que las empresas continúen contando con la flexibilidad interna que suponen los ERTES, en tanto y en cuanto la crisis sanitaria siga condicionando la actividad económica del Archipiélago; al tiempo que resulta vital llevar a cabo la adaptación de nuestro REF a las circunstancias actuales para poder aprovechar los mecanismos e incentivos que ofrece, tanto para la actividad de las empresas canarias como paras atraer recursos e inversiones del exterior.

José Cristóbal García elegido vicepresidente de la CCE
Ampliación de los mandatos de
los cargos electos hasta junio de 2022.
En la mañana de hoy, 15 de
enero de 2021, como consecuencia de la iniciativa del Comité Ejecutivo y de la
Junta Directiva, se ha celebrado la Asamblea General Extraordinaria de la Confederación
Canaria de Empresarios con una masiva participación de más de 200 asambleístas
que representan a las diferentes organizaciones que integran la CCE,
aprobándose, por unanimidad, la Reforma Estatutaria.
Se crea, por unanimidad, una nueva
vicepresidencia que asume, tras treinta años de trayectoria ejecutiva al frente
de la CCE, el Secretario General, José Cristóbal García García y, se prorrogan
los cargos electos actuales del Presidente, los Vicepresidentes y Tesorero
hasta junio de 2022.
Con estas actuaciones se
pretende reforzar la línea ejecutiva de la CCE con un carácter más representativo,
además de dotar a la CCE de estabilidad y de mayor fortalecimiento institucional
en la interlocución con los agentes sociales, ante los organismos internacionales
y del Estado, así como en los ámbitos autonómicos y locales en la defensa de
los intereses empresariales.
De esta manera, ante los
momentos de extraordinaria necesidad que estamos viviendo desde el pasado mes
de marzo, la CCE vuelve a dar un ejemplo de unidad y de madurez empresarial,
dando su mejor versión, gracias al empuje de todas las organizaciones
empresariales y empresas que la componen, demostrando la solidez institucional
y que sabe reaccionar ante las dificultades, estando más unidas y activas, si
cabe, en situaciones de urgente necesidad.
La pandemia ha destruido cuatro veces más empleo en Canarias que en el conjunto del Estado
- La afiliación media a la Seguridad Social en las Islas repuntó levemente en 918 personas en diciembre (+0,12% mensual), y en el conjunto del país lo hizo en 26.432 nuevas altas (+0,14%).
- En cambio, desde el inicio de la pandemia, Canarias observa una caída del empleo del 4,46%, un descenso cuatro veces superior al registrado en el conjunto del Estado, donde la afiliación se ha reducido un 1,05% entre los meses de febrero y octubre.
- En este escenario, el paro registrado en las Islas se elevó un 0,42% mensual (1.118 desempleados más que en octubre), y se distancia en un 29,38% (61.188 parados más) con respecto al dato de diciembre del ejercicio anterior.
Según los últimos datos publicados por la
Seguridad Social, el empleo en Canarias registró un incremento del 0,12%
mensual durante el pasado mes de diciembre, esto es, 918 nuevos afiliados en
el último mes del año.
En el conjunto del país, por su parte, la afiliación media sumó 26.432 trabajadores más que durante el pasado mes de noviembre, lo que equivale a un aumento del 0,14 por ciento.

El repunte de la afiliación en las Islas en
el último mes obedeció, fundamentalmente, al aumento que experimentó el
conjunto de los servicios, donde se apreció un aumento de 1.887 nuevos afiliados.
El aumento del empleo se concentró,
principalmente en las “Actividades sanitarias”, que sumaron 1.391 afiliados más,
y en el “sector comercial” que, en un contexto de refuerzo de la campaña
navideña, incrementó el número de afiliados medios en 1.136 trabajadores con
respecto al pasado mes de noviembre.
En cambio, otras actividades claves para
el sector como la “hostelería” continuaron destruyendo empleo durante el mes de
diciembre, constatando 1.265 afiliados menos que en el mes anterior, al igual
que en el resto de los sectores productivos, donde se evidenciaron retrocesos
de la afiliación que alcanzaron las 742 personas en la construcción, 124
empleados en el sector agrario y 103 afiliados en la industria.
En términos interanuales, el número
medio de afiliados en Canarias ha descendido un 5,53% en comparación con los
datos de diciembre del año anterior, lo equivale a 45.744 afiliados menos que los
registrados en diciembre de 2019.
De esta manera, la caída que ha
experimentado el empleo en las Islas continúa siendo de mayor intensidad que el
observado en el conjunto del Estado, donde se constata un descenso del 1,86%, equivalente
a 360.105 trabajadores menos.
Analizando la evolución del empleo desde
el inicio de la pandemia, se aprecia una vez más que el impacto de la crisis
sanitaria sobre el empleo de las Islas está resultando muy superior al
apreciado en el conjunto del territorio nacional.
No en vano, en comparación con el
pasado mes de febrero, Canarias contabiliza una pérdida de 36.456 empleos
(-4,46%), cuatro veces más que el conjunto del Estado, donde el empleo ha descendido
durante este periodo un 1,05%, lo que supone 201.796 empleados menos.
Por sectores, cabe destacar la caída que
ha experimentado el conjunto de los servicios, que ha reducido su afiliación
con respecto a febrero en 34.038 empleados, debido fundamentalmente al fuerte
descenso registrado en la “Hostelería, que durante los meses de pandemia ya ha
destruido 24.947 empleos, lo que supone más del 68,0% del total del empleo que
ha perdido Canarias en este periodo.
La evolución de la pandemia y la persistencia de sus efectos sobre la actividad productiva no hacen sino añadir más argumentos a la importancia de aprobar, sin más dilación, la prórroga efectiva de mecanismos como los ERTES durante todo el tiempo que sea necesario, y hasta tanto en cuanto no se logre reactivar de manera efectiva la actividad económica.

Por lo que se refiere al dato de paro registrado en Canarias, publicado también en el día de hoy, el desempleo en las Islas se ha visto incrementado en el último mes en 1.118 personas, un 0,42% más que en el mes anterior; mientras que, en el ámbito nacional, el paro se habría elevado en 36.825 parados, un 0,96% más que en noviembre.

Analizando por sectores, se aprecia que el aumento del paro en las Islas se correspondió,
en su mayor parte, con el ascenso observado por la construcción, donde se
apreció un repunte de 682 parados (+2,76%) y en el colectivo “Sin Empleo
Anterior”, que contabilizó un avance de 581 nuevos inscritos como demandantes
de empleo (+2,60%) en relación con el mes anterior.
La industria también constató un crecimiento del desempleo durante el pasado mes de diciembre, en este caso de 88 efectivos; mientras que, por el contrario, el conjunto de los servicios redujo su cifra de parados en 224 efectivos (-0,11%) y la agricultura lo hizo en 9 desempleados (-0,16%).

Con respecto al dato de hace un año, las Islas evidenciaron un ascenso
del desempleo del 29,38%, lo que se traduce en 61.600 personas más en situación
de desempleo en comparación con el dato del diciembre de 2019.
En comparación con febrero, vuelve a quedar
reflejado que el paro registrado se ha incrementado de forma más intensa en las
Islas que en el ámbito estatal, donde se apreció un aumento del 29,64%, casi
diez puntos superior al anotado a escala nacional (+19,78%).
Vídeo del discurso de Navidad del Presidente de la Confederación Canaria de Empresarios

Este año, en cumplimiento de los necesarios protocolos sanitarios
que todos debemos cumplir de manera estricta, en la Confederación Canaria de
Empresarios hemos decidido no celebrar nuestro tradicional encuentro navideño. Un
evento que, año tras año, congrega a una amplia representación del mundo
empresarial, así como a personalidades destacadas del escenario político,
académico, sindical y de los medios de comunicación, entre otros.
No obstante, desde nuestra Institución no hemos querido dejar de
transmitir a toda la sociedad canaria nuestros mejores deseos en estas fechas
tan señaladas, y hacer balance del complejo escenario económico y social que ha
imperado durante el complejo año de 2020 que estamos a punto de finalizar.
Con este fin, hemos elaborado un vídeo en el que nuestro
presidente, D. Agustín Manrique de Lara, ha destacado el importante papel
ejercido por los agentes económicos y sociales, en nombre de todas las empresas
y de todos los trabajadores, para tratar de superar los terribles efectos que
ha ejercido la pandemia del COVID-19 sobre nuestro territorio, trabajando con
ilusión y con responsabilidad para recuperar la actividad económica que
garantiza el empleo y las prestaciones sociales básicas, siempre sobre la base
del consenso y el dialogo continúo en pro de este objetivo común.
Enlace para descargar el video /ccelpapre/Navidad20/DiscursoNavidadCCE2020.zip
Enlace para descargar el discurso en formato PDF /ccelpapre/Navidad20/DiscursoNavidadCCE2020PDF.pdf
Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Noviembre de 2020
Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Noviembre de 2020
Tras registrar un crecimiento mayor del esperado
durante el tercer trimestre del año, buena parte de los indicadores económicos
más recientes apuntan a que la actividad mundial pudiera volver a
contraerse durante el tramo final del año, como consecuencia del creciente
número de contagios ligados a la segunda ola de la pandemia y que ha llevado a
endurecer, en mayor medida, las restricciones a la movilidad en numerosos
países, especialmente en Europa.
Al mismo tiempo, todavía persisten otros factores
de riesgo que no se limitan a la crisis sanitaria y que perjudican a la
confianza de los operadores económicos, como es el caso del Brexit, que pese a
los avances de los últimos días, sus términos finales siguen sin resolverse, a
falta de apenas dos semanas para que finalice el periodo de transición pactado
entre el Reino Unido y la UE.
Con todo, de cara a 2021 han surgido nuevas
informaciones que han permitido abrir una puerta al optimismo y mejorar en
cierta medida la confianza, como la disponibilidad de distintas vacunas o el
resultado final de las elecciones presidenciales en EEUU, que se espera pueda
ayudar a rebajar las fuertes tensiones comerciales globales de los últimos
años.
En todo caso, el nivel de incertidumbre sobre la
duración de la crisis sanitaria, los efectos más o menos persistentes que
ejerza sobre la actividad productiva y, por lo tanto, sobre la evolución de la
recuperación posterior, se mantiene en cotas muy elevadas.
En este escenario, tanto la FED como el BCE
anunciaron la aplicación de nuevas medidas de estímulo monetario, destinadas a
afianzar un entorno financiero marcadamente acomodaticio manteniendo los tipos
de interés en niveles históricamente bajos y articulando nuevas inyecciones de
liquidez en los mercados financieros.
Con respecto a EEUU, su actividad
económica ha mostrado una mayor robustez al impacto de la pandemia frente a
otras economías avanzadas. No obstante, el drástico empeoramiento de los
contagios en este país pudiera lastrar la recuperación económica, que ha
perdido buena parte de su vigor en las últimas semanas. Ello a la espera de que
se alcance un acuerdo sobre un nuevo paquete fiscal que podría rondar los 1,2
billones de dólares, que se sumarían a los 3 billones aprobados anteriormente.
En lo que atañe a China, los datos de
avance correspondientes al último trimestre de 2020, parecen confirmar la
vigorosa recuperación de su actividad económica de los últimos meses, y las
previsiones apuntan a que pueda cerrar el año en niveles pre-Covid, siendo
además la única de las grandes economías del globo que se espera logre cerrar
este ejercicio con datos de crecimiento positivos.
Por el contrario, la rápida expansión de la
segunda ola de la pandemia en la Eurozona y el consecuente
endurecimiento de las restricciones, ha supuesto un importante freno al fuerte
efecto rebote observado en la mayor parte de sus economías tras el comienzo de
la desescalada.
No obstante, y aunque estas nuevas restricciones
pudieran tener un impacto más moderado sobre la actividad económica del que
tuvieron las medidas de confinamiento total impuestas durante el segundo
trimestre, no puede descartarse que sus efectos deriven nuevamente en una
contracción de la actividad de cara al cuarto trimestre del año en algunos de
los países que conforman el Eurogrupo.
Las últimas previsiones del BCE para el área del
Euro apuntan en este sentido, pues aunque mejoran en 7 décimas su escenario
central de cierre para 2020 (-7,3%), empeoran en 1,1 puntos el crecimiento
esperado para 2021, hasta situarlo en el 3,9 por ciento.
Ello pese a que el BCE ha incorporado dentro de
sus nuevas previsiones el efecto esperado de la puesta en marcha de los Fondos
Europeos de reconstrucción, que se estima puedan empezar a distribuirse en el
segundo semestre de 2021, tras haberse facilitado recientemente el camino para
su aprobación definitiva después de que Hungría y Polonia retiraran su veto al
mecanismo que vincula los pagos de la UE con los principios del Estado de
derecho.
Por su parte, en el caso de España, las
últimas previsiones del Banco de España prevén un escenario en el que el PIB
nacional podría caer a un ritmo del 11,1% durante 2020, que vendría continuado
de un crecimiento del 6,8% para 2021 y del 4,2% para 2022, sin que se logre
recuperar los niveles de actividad anteriores a la pandemia hasta mediados de
2023.
En este contexto, la tasa de paro en el escenario
central planteado por el Banco de España finalizaría 2020 en el 15,8% de la
población activa y se elevaría hasta el 18,3% durante 2021, para posteriormente
presentar un comportamiento descendente aunque en niveles superiores a la media
anterior a la pandemia, situándose en el 15,6% en 2022 y el 14,3% en 2022.
En cuanto a los datos más recientes del mercado
laboral, los datos de afiliación a la Seguridad Social en nuestro país, a
último día del mes de noviembre, han vuelto a reflejar el elevado grado de
incertidumbre que aún acusa la actividad económica.
Así, las estadísticas oficiales señalan un
retroceso del número de afiliados en el conjunto del Estado del 0,1%, esto es,
11.832 afiliaciones menos que en el pasado mes de octubre. En términos
interanuales, por su parte, se habría producido un retroceso de 440.861
efectivos, un 2,3% menos que en el mismo mes de 2019.
Esta tendencia negativa también habría tenido
traslado a la evolución del mercado laboral de Canarias, si bien con una
mucha mayor intensidad que en el total nacional, lo que vuelve a constatar el
mayor impacto sobre nuestro territorio de los efectos del COVID-19 y las
fuertes medidas adoptadas para su contención todavía vigentes.
De este modo, atendiendo a los datos de
afiliación a la Seguridad Social a último día del mes de noviembre, se observa
que el número de afiliados en el Archipiélago experimentó un descenso mensual
de 2.514 trabajadores, una caída del 0,3% al cierre del mes.
Diferenciando por ramas de actividad, se aprecia
que el retroceso del empleo en las Islas resulta especialmente intenso en
actividades clave como la “Hostelería”, donde se han perdido 2.013 efectivos
con respecto a octubre, o los “Transportes”, que han perdido en el último mes
un total de 288 efectivos.
En cambio, las ramas más estrechamente ligadas al
sector público han continuado creando empleo, aunque han comenzado a mostrar
las primeras señales de agotamiento, como en el caso de la “Educación”, con 863
altas adicionales o la “Administración Pública”, que apuntó un ascenso de 39
personas; mientras que las afiliaciones en “Sanidad” se aminoraron en el último
mes en 1.691 trabajadores.
Tomando como referencia el periodo transcurrido entre
febrero y noviembre, el número de trabajadores afiliados a la Seguridad Social
en las Islas durante la pandemia acumula una caída de 40.374 personas, un
descenso del 4,9%, que más que triplica el registrado en el conjunto nacional,
donde la afiliación se ha reducido en el mismo periodo un 1,6% (304.963
afiliados menos).
Durante este periodo, se aprecia que siguen
siendo las actividades del sector privado y en concreto las de servicios, las
que han absorbido la práctica totalidad de la caída del empleo regional, toda
vez que la “hostelería” acumula desde febrero una caída de 25.064 empleados, el
“comercio” de 8.382 afiliados menos, los “transportes” de 3.953 efectivos y las
“Actividades administrativas” de 3.918 personas, suponiendo, en su conjunto, un
total de 41.317 trabajadores menos desde el comienzo de la pandemia y la
declaración del estado de alarma en nuestro país.
En cambio, la afiliación en las actividades más
vinculadas con el sector público, como la “Sanidad”, la “Educación” y la
“Administración Pública”, han descrito, conjuntamente, un crecimiento de 8.729
empleos, siendo a destacar la actividad sanitaria, que en comparación con el
mes de febrero ha sumado un total de 4.565 nuevas altas.
En lo que se refiere al resto de sectores, la
agricultura ha registrado una caída de 1.235 afiliados y la industria una
contracción de 909 efectivos, mientras que, por el contrario, el sector de la
construcción ha elevado su cifra de afiliación a la Seguridad Social en 316
personas en comparación con los datos de febrero.
En cuanto al paro registrado, los datos de
noviembre también reflejan el mayor efecto de la pandemia en las Islas,
constatando un aumento del desempleo del 2,22% mensual, 5.832 desempleados más
que en octubre, notoriamente superior al avance del 0,66% anotado a escala
estatal.
Por sectores, se observa que todo ellos
registraron un crecimiento del desempleo con respecto al mes anterior, si bien
destaca el apreciado en los servicios, donde se observaron 4.079 parados más
que en octubre (+2,02%).
A este le siguió el colectivo “Sin empleo
anterior”, que observó un repunte mensual de 1.169 nuevos inscritos como
demandantes de empleo (+5,52%), la construcción, que observó un aumento de 359
demandantes (+1,47%); la industria y la agricultura, con sendos crecimientos de
118 (+1,22%) y 107 desempleados (+1,91%), respectivamente.
En términos interanuales, el paro registrado se
elevó en 57.426 trabajadores, un 27,23% más que en noviembre de 2019, situando
el total de inscritos como demandantes de empleo en Canarias en 268.319
desempleados.
En cuanto a la actividad turística, la entrada de
visitantes extranjeros durante el mes de noviembre experimentó un repunte
durante el pasado mes de noviembre, con un aumento de 17.588 turistas (+12,0%),
aunque aún acumula una caída del 69,6%, lo que supone que el sector, a un mes
de finalizar el año, ya debe asumir la pérdida de 8,4 millones de turistas en
comparación con el mismo periodo de 2019.
El avance registrado el pasado mes de noviembre
es el segundo incremento consecutivo que muestra la llegada de turismo foráneo
al Archipiélago, aunque debe tenerse en cuenta que en las últimas semanas se
han sumado nuevos elementos de incertidumbre que añaden nuevas dificultades a
la débil recuperación de los dos últimos meses, tras el anuncio del Reino Unido
de retirar al Archipiélago de su lista de corredores seguros o el decreto del
gobierno alemán de reducir la movilidad no esencial hasta el próximo 10 de
enero.
Con respecto al mercado interior, los datos de
IPC correspondientes al pasado mes de noviembre, vuelven a constatar un marcado
estancamiento del consumo que pudiera retrasar también la reactivación de
nuestra economía, toda vez que los precios en Canarias permanecieron
invariables durante el último mes, y acumulan, en los once primeros meses del
año, un descenso del 0,2 por ciento.
En términos interanuales, la inflación en
Canarias también registró una tasa de variación nula, al contrario que en el
ámbito nacional, donde se redujo un 0,8 por ciento.
Desde este enfoque, el diferente comportamiento
que muestran los precios en las Islas con respecto al total nacional ha vuelto
a responder al comportamiento mostrado por los carburantes que, en Canarias, se
redujeron con respecto al año anterior un 6,7%, prácticamente la mitad que en
el conjunto del territorio nacional, donde registraron un descenso del 13,2 por
ciento.
Esta evolución incidió directamente en un
retroceso de los precios del grupo “Transporte” más moderado en las Islas,
donde han descendido un 3,0%, dos puntos menos que en el conjunto del Estado,
donde los precios del grupo han descendido un 5,1 por ciento.
La actividad económica confronta el cierre de un año que está resultando especialmente complejo tanto desde el punto de vista sanitario como el económico, marcado por la virulencia y la rápida propagación que ha tenido el COVID-19 por todo el planeta y por las fuertes medidas de contención implementadas a lo largo del año para tratar de contenerlo.
La incidencia de la pandemia y su prolongación en el tiempo están llevando a las empresas de Canarias a un punto de no retorno, en el que resulta imperativo aprobar, sin más dilación, la prórroga efectiva de mecanismos de flexibilidad como los ERTES durante el periodo que sea necesario, y articular medidas más contundentes que den ayuda directa a las empresas que logren garantizar la supervivencia de nuestro tejido productivo y del empleo que genera.







