Encuentro de la Junta Directiva de la CCE con José Alberto González-Ruiz, Secretario General de CEOE

En la mañana del 19 de octubre, la Confederación Canaria de Empresarios celebró una Junta Directiva Extraordinaria que contó con la intervención de José Alberto González-Ruiz, Secretario General de la Confederación Española de Organización Empresariales (CEOE).
Encabezada por el
Presidente de la CCE, Agustín Manrique de Lara; y por el Secretario General,
José Cristóbal García, la reunión sirvió de ocasión para debatir sobre la
situación actual y las perspectivas a medio y largo plazo de la economía
española, haciendo especial énfasis en la coyuntura especialmente difícil que
enfrenta Canarias, dada su estructura económica más terciarizada a la de otros
territorios y su mayor sensibilidad ante los efectos de la pandemia y las
restricciones a la actividad.
Del mismo modo,
durante la reunión se realizó una conexión telemática con la Oficina Técnica de
Apoyo para Proyectos Europeos, en la que el coordinador de la Oficina, Luis
Socías, presentó a nuestra Junta Directiva los aspectos principales de este instrumento
creado por CEOE, con la colaboración de PwC España, cuyo fin principal es el de
informar y asesorar para aprovechar al máximo el Plan Europeo de Recuperación y
ser voz del empresariado en la configuración del Plan Nacional de Reformas e
Inversiones.
Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Septiembre de 2020
Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Septiembre de 2020
Los datos más recientes parecen indicar que la economía
internacional está experimentando un proceso de recuperación incompleta y
desigual.
Tras la abrupta caída de la actividad económica
registrada desde el inicio de la crisis sanitaria, que llevó al PIB mundial a
desplomarse durante el segundo trimestre, la reactivación económica no termina
de consolidarse, en un contexto en el que la incertidumbre ante los rebrotes de
la pandemia y la ausencia de un tratamiento definitivo, amenazan con retrasar
la recuperación a medio y largo plazo.
En este sentido, algunos indicadores adelantados han
mostrado una cierta pérdida de ritmo con respecto a meses anteriores, como
muestra el leve retroceso del índice de compras en la industria manufacturera y
en los servicios (PMI), debido a la aplicación en algunos países de nuevas
medidas de restricción para contener los rebrotes.
No obstante, el Fondo Monetario Internacional ha
sugerido en su último informe de previsiones, que la reducción del PIB durante
el segundo periodo del año ha resultado menos intensa de lo previsto
inicialmente, sobre todo en el caso de las economías avanzadas, lo que unido a
las señales más positivas ofrecidas por los indicadores de actividad y
confianza durante el tercer periodo del año, han llevado al FMI a revisar al
alza sus proyecciones en relación con su anterior publicación del mes de junio.
Según esta institución, la economía mundial cerrará
2020 con una caída del PIB del 4,4%, ocho décimas menos de lo previsto
anteriormente; apuntando una caída del 5,8% para las economías avanzadas y del
3,3% para las emergentes.
Para 2021, el FMI ha estimado que la economía global
apreciará un rebote del 5,2%, lo que implica dos décimas menos que en la
anterior previsión, fruto, entre otras causas, del mantenimiento de medidas de
distanciamiento social.
Estas previsiones no están exentas de riesgos, sobre
todo de carácter bajista, relacionados con la evolución de la crisis sanitaria
y los efectos que finalmente tengan sobre el consumo las nuevas medidas de
contención y restricciones a la movilidad.
En el caso concreto de Estados Unidos, los
indicadores de confianza de los consumidores y de sentimiento empresarial
siguen ofreciendo un comportamiento muy favorable, pese a la elevada tasa de
contagios que se están registrando en el país.
Sin embargo, la expectativa ante la aprobación de un
nuevo paquete de estímulos fiscales ha ido perdiendo fuerza, y parece que
quedará postergado hasta después de los próximos comicios presidenciales, que
se celebrarán a principios de noviembre.
En cualquier caso, el FMI ha previsto que el PIB
estadounidense cerrará el presente ejercicio 2020 con una disminución del 4,3%,
3,7 puntos menos que en la estimación previa, y crecerá un 3,1% en 2021.
En lo que concierne a la Eurozona, los datos
que se van conociendo relativos al tercer trimestre del año apuntan a la
desaceleración de una recuperación, que ya de por sí, está resultando
atemperada e incompleta, en un contexto en el que el descenso del empleo
continúa contenido en cierta medida, debido, sobre todo, a los programas de
regulación temporal de empleo, materia en la que jugará un rol muy relevante la
llegada a los Estados miembros de los recursos del fondo SURE de la Comisión
Europea.
En este escenario, el FMI ha proyectado un descenso
del PIB cifrado en un 8,3% para 2020, 1,9 puntos porcentuales menos que lo
anunciado durante el pasado mes de junio.
Las previsiones de este organismo internacional
apuntan a que el conjunto del Área del euro volverá a experimentar tasas
positivas en 2021, con un crecimiento previsto del 5,2 por ciento.
En cuanto a la economía española, el Consejo
de Ministros ha aprobado recientemente la suspensión de las reglas fiscales
para los ejercicios 2020 y 2021, lo que supone la activación de la cláusula
general de salvaguarda de la Comisión Europea, que deja sin efectos los
objetivos de estabilidad y deuda pública, así como la regla de gasto, y que
deberá ser confirmada por el Congreso de los Diputados.
A pesar de ello, el Ejecutivo ha establecido como
referencia una previsión del déficit público para el cierre de 2020 del 11,3%
del PIB (cerca de un punto por encima de la estimación del pasado mes de mayo),
algo lejos del 14,1% que prevé el FMI.
Con respecto a la deuda pública, el Gobierno estima
que podría situarse en el 118% del PIB durante este año, como consecuencia del
aumento del gasto público necesario para paliar los efectos de la crisis
sanitaria, frente al 123% que ha proyectado el Fondo Monetario Internacional.
Por otro lado, según el cuadro macroeconómico
previsto por el Estado, España anotará un descenso del PIB del 11,2% en 2020, y
empeora así la estimación anterior en la que preveía una caída del 9,2% de la
economía durante este año.
Las nuevas previsiones, apuntan además a que la tasa
de paro ascendería hasta el 17,1% de la población activa.
De cara a 2021, el Ejecutivo prevé que la economía
de nuestro país crezca un 7,2%, si bien podría alcanzar el 9,8%, si se
incluyera el efecto adicional que aportaría la aplicación del Plan de
Recuperación, Transformación y Resiliencia, y que supondría un desembolso en
diversos proyectos e inversiones de 72.000 millones de euros, procedentes del
Fondo Europeo “Next Generation EU”.
Por su parte, el FMI prevé un descenso más acusado
para la economía española durante 2020, con una caída prevista del 12,8%,
aunque estima que en 2021 el PIB podría volver a registrar avances positivos
con un incremento del 7,2 por ciento.
Si atendemos a las cifras que ofrece el mercado
laboral nacional, se aprecia que el número de afiliados a la Seguridad Social a
último día del mes de septiembre en nuestro país anotó un aumento mensual de
252.423 efectivos (+1,4%), la mayor parte en “Educación”, donde se anotaron
187.598 efectivos adicionales (+23,2%).
Este mismo comportamiento se observó en el empleo de
Canarias, apreciándose un avance mensual de la afiliación a la Seguridad
Social a último día del mes de 18.406 nuevas altas (+2,4%), debido al fuerte
peso que tuvo también la rama de “Educación”, que sumó 15.540 trabajadores, en
comparación con el mes de agosto, lo que pone de manifiesto que gran parte de
la actividad privada continúa acusando los efectos del COVID-19.
Si atendemos a los resultados que arroja el mercado
de trabajo en las Islas desde el inicio de la pandemia, se constata que la
afiliación en el Archipiélago se ha reducido en 44.235 personas entre febrero y
septiembre, lo que implica una caída del empleo del 5,4 por ciento.
Este dato más que duplica la caída que ha mostrado
el empleo en el conjunto del país, en el que el número de trabajadores en alta
laboral se ha contraído un 2,3% (435.686 efectivos menos), lo que deja patente
los efectos más acusados de la pandemia sobre el empleo de Canarias.
La rama de actividad más afectada en el periodo
comprendido entre febrero y septiembre ha sido la “Hostelería”, que en conjunto
con la actividad comercial y los “transportes”, acumulan una pérdida de 34.399
empleos.
Por lo que se refiere al resto de sectores, la
agricultura anotó una caída de 1.036 trabajadores, al tiempo que el sector
industrial y la construcción observaron sendos descensos de 900 y 222
afiliados, respectivamente.
Sólo la actividad sanitaria se ha mantenido en
valores positivos, apuntando un alza de 5.555 trabajadores.
La situación del empleo se está viendo agravada por
el impacto de los nuevos brotes de la pandemia y el aumento de la incertidumbre
generada en torno a la actividad turística, a raíz de los nuevos cierres de
establecimientos y el veto de mercados emisores.
Durante el mes de septiembre volvió a reducirse la
entrada de visitantes desde el extranjero hasta los 99.432 viajeros, lo que
supuso 145.784 turistas menos que los contabilizados durante el mes de agosto
(-59,5%).
Tras este resultado, la llegada de estos visitantes
acumula en los nueve primeros meses de 2020 una caída de 6,4 millones de
personas en relación con el mismo periodo del pasado ejercicio, un 65,6% menos.
Otro indicador de demanda de las Islas que continúa
inmerso en una trayectoria negativa es la matriculación de vehículos, que
apuntó en septiembre un descenso mensual del 2,8%, con lo que acumula en lo que
va de año una disminución del 46,4 por ciento. Este descenso se refleja en
todos los canales de venta, aunque resulta de una especial intensidad en el
segmento de vehículos de alquiler, que acumula un descenso del 83,4%, como
consecuencia de la contracción del sector turístico.
Los efectos de la crisis sanitaria derivada del
COVID-19 siguen manifestándose en toda la actividad económica de las Islas, y
la evolución de los precios refleja esta tendencia, empeorando el estancamiento
que venía mostrando el consumo desde hace varios meses.
En esta línea, al término del pasado mes de
septiembre, el IPC apuntó una variación mensual nula, al tiempo que en el
conjunto del territorio nacional se observó un ligero incremento del 0,2 por
ciento.
En términos interanuales, la inflación evidenció un
aumento del 0,3% en el Archipiélago, mientras que, por el contrario, en el
ámbito del Estado, los precios descendieron un 0,4% interanual. Estos datos
ponen de relieve la mayor intensidad que está acusando la caída de los precios
de los combustibles a nivel nacional, cifrada en un 12,9%, frente al descenso,
mucho más moderado, que muestran en Canarias, donde se han aminorado un 3,9 por
ciento.
La economía de las Islas atraviesa un momento
delicado, por lo que resulta esencial sentar unas bases sólidas que garanticen
la recuperación del empleo y la supervivencia del tejido productivo,
incentivando e impulsando la actividad y la inversión, a través de medidas que
impliquen un gasto público eficaz y eficiente.
Por otro lado, el reciente acuerdo que ha extendido la vigencia de los ERTES tendrá sin duda efectos positivos para el mercado laboral y las empresas canarias, pero es vital seguir trabajando en esta materia para lograr que todas las actividades que lo necesiten puedan acogerse a unas medidas que están resultando indispensables para hacer frente a los efectos de la crisis sanitaria.

La CCE consolida su colaboración con Telefónica

Durante la mañana de hoy, D.
Agustín Manrique de Lara y Benítez de Lugo, Presidente de la Confederación
Canaria de Empresarios y D. Juan José Flores Mederos, Director de Telefónica de
España en Canarias rubricaron un Acuerdo de Colaboración con el que se
consolida la relación que mantiene desde hace años la Confederación con esta
empresa líder en el sector de las comunicaciones, en la prestación de servicios
y en la venta de equipos orientados al ámbito empresarial.
Este compromiso de colaboración resulta especialmente relevante en
un contexto como el actual en el que las empresas canarias afrontan el reto de
la digitalización, y permitirá potenciar servicios de alto valor
añadido para las empresas que contribuyen a la modernización tecnológica de
Canarias y su transformación digital.
Además del Presidente de la
Confederación Canaria de Empresarios y del Director en Canarias de Telefónica
de España, en el acto de la firma también estuvieron presentes D. José
Cristóbal García Garcia, Secretario General de la Confederación, y Dña. Carmen
Gloria Rodríguez Falcón, Directora de Ventas, Administraciones Públicas y
Grandes Empresas Canarias de Telefónica.
El precio de los carburantes y la debilidad del consumo continúan condicionando la evolución de los precios en Canarias
- Los precios han registrado una variación nula en Canarias durante el pasado mes de septiembre, y en el conjunto del Estado han registrado un leve aumento del 0,2% en el último mes.
- En términos interanuales, los precios en Canarias se incrementaron un 0,3%, al contrario que en el ámbito nacional, en donde la inflación descendió un 0,4 por ciento.
- La inflación subyacente crece un 0,1% mensual en Canarias, aunque permanece en terreno negativo en términos acumulados, con una caída del 0,8% en lo que va de año.
Los datos publicados en la mañana de hoy
por el INE, señalan que el IPC en las
Islas permaneció invariable durante el pasado mes de septiembre, frente al
avance moderado del 0,2% que mostraron los precios en el conjunto del
territorio nacional, acusando así con mayor intensidad el estancamiento que ya
venía acusando el consumo en las Islas, especialmente en bienes y servicios
vinculados al turismo.
La evolución mensual
de los precios en Canarias se produjo en un escenario condicionado por la
finalización del periodo de rebajas, que impulsó al alza los precios en el
grupo Vestido y Calzado, hasta anotar un avance mensual del 7,1 por
ciento.
No obstante, el
impacto de este incremento se vio limitado por la caída que experimentó el
conjunto de los bienes y servicios relacionados con los “Transportes” (-0,9%), influenciados
a la baja por la caída que mostraron los “Carburantes y combustibles” (-1,6%), y
de los bienes y servicios altamente vinculados a la actividad turística.
Este es el caso
del grupo de Restaurantes y hoteles donde los precios han
descendido un 0,7%, donde se incluyen los precios de “servicios de alojamiento”
que, en el último mes, han descendido un 10 por ciento.
También es el caso del grupo “Ocio y Cultura”, donde los precios han registrado un descenso en Canarias del 1,7%, como consecuencia de la fuerte caída observada por los precios de “Paquetes turísticos”, que durante el pasado mes de septiembre han descendido un 11,7 por ciento.

Los precios
también cayeron en los grupos de “Bebidas alcohólicas y tabaco” (-0,3%) y “Alimentos
y Bebidas no alcohólicas” (-0,1%), mientras que el resto de grupos de bienes y
servicios que conforman el Índice General de Precios en Canarias, mostraron
avances muy moderados o permanecieron invariables.
En términos interanuales, los precios en Canarias experimentaron un incremento del 0,3%, a diferencia del contexto nacional donde se observó una caída de la inflación del 0,4 por ciento.

Desde esta perspectiva, la evolución de
los precios en las Islas continúa condicionada por el comportamiento de los
carburantes y combustibles en las Islas.
En comparación con los datos de hace un
año, los precios de los carburantes y combustibles en Canarias se han reducido
en un 3,9%, mientras que en el conjunto del Estado, los precios de los
carburantes se han reducido en un 12,9 por ciento.
La mayor resistencia que han mostrado los
precios de los combustibles en Canarias incidió directamente en una caída más
moderada en el grupo “Transportes”, que en las Islas ha anotado un descenso
interanual del 2,0%, tres puntos inferior que en el conjunto del Estado (-5,0%),
además de en el grupo Vivienda, agua, electricidad, gas y otros
combustibles, que en Canarias ha anotado un incremento interanual del 0,6%,
en contraste con la caída del 1,4% observada en el ámbito nacional.
Atendiendo al resto de grupos en el
Archipiélago, el conjunto de “Alimentos y bebidas no alcohólicas” volvió a
experimentar un nuevo repunte de los precios del 2,6%, seguido de “Bebidas
alcohólicas y tabaco”, cuyos precios aumentaron un 2,0%, como resultado del
incremento que volvió a mostrar el “Tabaco” (+2,9%) y “Otros bienes y
servicios” donde se apreció un avance del 1,7% interanual.
La inflación subyacente, que descuenta el efecto sobre los precios de los componentes más volátiles, estos son, los productos energéticos y los alimentos no elaborados, registró en el Archipiélago un incremento mensual del 0,1% y del 0,4% interanual, si bien en términos acumulados permanece en terreno negativo, observando una caída en lo que va del año del 0,8%, una décima más que la tasa acumulada a escala estatal (-0,7%).

La educación sitúa el empleo en Canarias en cifras positivas en septiembre, aunque sigue acumulando una pérdida de 46.058 efectivos por los efectos del COVID-19
- La afiliación media a la Seguridad Social en las Islas
se elevó en 6.749 personas (+0,9% mensual), al tiempo que en el conjunto del
país, aumentó en 84.013 nuevas altas (+0,4%).
- Este incremento mensual fue fruto del aumento en la
“Educación” (+4.419 efectivos), en las “Actividades Administrativas y Servicios
Auxiliares” (+2.942 trabajadores) y en “Sanidad” (+1.301 empleados).
- En términos interanuales, el número de afiliados
medios se redujo en el Archipiélago un 5,3%, 43.216 personas menos, con mayor intensidad
que a escala estatal (-2,3%).
- Entre febrero y septiembre, Canarias ha observado una
caída del empleo del 5,6%, casi el triple que el conjunto del Estado, donde la
afiliación se ha aminorado un 1,9% en dicho periodo.
- El paro registrado en las Islas apreció un retroceso mensual
del 1,21% (3.126 desempleados menos), al tiempo que en términos interanuales, observó
un alza del 24,32% (49.751 parados más) al cierre de septiembre.
Según los datos oficiales, publicados durante la mañana de hoy, la afiliación media a la Seguridad Social en las Islas experimentó en septiembre un alza mensual de 6.749 personas, un aumento del 0,9%, al tiempo que el número de afiliados en el ámbito nacional también ascendió en 84.013 efectivos, un 0,4% más que en agosto.

Es importante reseñar que las
cifras de empleo del mes de septiembre, tradicionalmente son positivas, debido
al inicio de la temporada escolar. En este caso, la mayor parte de la creación
de empleo en el noveno mes del año se localizó en la “Educación” y la
“Sanidad”, que, en conjunto, observaron un incremento mensual de 5.720
efectivos, en un contexto en el que la actividad privada sigue acusando los
efectos de la pandemia y las restricciones a la movilidad del turismo, tal como
sucede en la “Hostelería”, con 2.315 afiliados menos que en agosto, o en la
actividad comercial, que anotó 477 trabajadores menos.
En términos
interanuales, la afiliación media en Canarias continúa en valores negativos,
apuntando una caída de 43.216 empleos, un descenso relativo del 5,3%, más del
doble que en el ámbito nacional, donde el número de afiliados se redujo un
2,3%, con 447.062 trabajadores menos que en septiembre de 2019.
Una de las principales conclusiones
que subyace, es el mayor impacto de la crisis que acusa el empleo del
Archipiélago en relación con el conjunto nacional, lo que puede verse con mayor
claridad al observar los resultados del mes de septiembre en relación con los
de febrero, antes del inicio de la crisis sanitaria.
En este sentido, en comparación con el segundo mes del año, las Islas han apreciado en septiembre una pérdida de 46.058 trabajadores, lo que implica un descenso relativo del 5,6%, que resulta casi tres veces mayor que la registrada en el conjunto del Estado, donde la afiliación media acumula una contracción del 1,9% (-373.840 efectivos).

Los
servicios concentran el grueso de esta caída, acusando un descenso de 44.419
afiliados con respecto al mes de febrero, destacando la “Hostelería” (-20.476
empleados), el “Comercio” (-8.216 efectivos), la “Educación” (-6.915
trabajadores), o los “Transportes” (-4.038 afiliados).
El resto
de sectores también han apreciado retrocesos en sus cifras de afiliación media a
la Seguridad Social entre febrero y septiembre, así lo pone de manifiesto el
sector industrial, con 800 afiliaciones menos; la agricultura, en la que se ha
anotado una contracción de 666 personas; y la construcción, que acumula una
minoración de 173 afiliados.
En cuanto a los datos de paro, se observa que en las Islas el desempleo se ha reducido un 1,21% a lo largo del mes de septiembre, lo que equivale a 3.126 parados menos que en agosto, con lo que el paro registrado en Canarias se sitúa en un total de 254.280 personas.

Por sectores, la caída mensual del desempleo se ha localizado, sobre todo, en los servicios, donde se apuntaron 3.988 parados menos que en agosto (-2,00%); y en menor medida, en la industria, que apreció un descenso de 178 parados (-1,85%). Por el contrario, la construcción constató un aumento de 27 desempleados (+0,11%), mientras que la agricultura observó una elevación mensual de 21 personas (+0,38%), en relación con el mismo mes del año precedente. Por su parte, el colectivo “Sin empleo anterior” apuntó un alza de 992 demandantes (+5,25%).

En relación con el mes de septiembre del pasado año,
el paro registrado en el Archipiélago mantiene la tendencia de crecimiento,
anotando un aumento del 24,32%, 46.443 parados adicionales.
Si atendemos
al comportamiento del desempleo desde el comienzo de la pandemia, queda
reflejado que el paro registrado en las Islas se ha incrementado de forma más
intensa que en el ámbito estatal, con una elevación del 22,35%, frente al aumento
del 16,34% anotado a escala nacional.
Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Agosto de 2020
Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Agosto de 2020
Las señales positivas de recuperación que comenzaba a mostrar la economía mundial tras el levantamiento gradual de muchas de las restricciones a la movilidad, se han enfriado en las últimas semanas debido al rebrote de la pandemia, especialmente en el ámbito de Europa y España.
Los indicadores adelantados de actividad y confianza, o los de actividad empresarial, continúan apuntando datos positivos en el contexto global, aunque más moderados de lo que cabía esperar inicialmente, y con cierto grado de desigualdad entre países, y en los mercados financieros internacionales continúa imponiéndose la cautela en la toma de decisiones, fruto de la incertidumbre que aún planea en el contexto global por la evolución de la pandemia y el recrudecimiento del conflicto comercial entre Estados Unidos y China.
Por lo que se refiere a las materias primas, los precios de los metales y de las materias energéticas han mostrado un alza desde el periodo estival, aunque en el caso del petróleo, este ascenso ha ido perdiendo algo de fuerza tras cerrar el mes de agosto en los 45,4 dólares por barril de Brent (+3,4% mensual), y situarse, durante la primera mitad de septiembre, por debajo de los 40 dólares, debido a la incertidumbre sobre el comportamiento de la demanda global en los próximos meses.
En este contexto, la economía de Estados Unidos ha experimentado en el segundo trimestre una caída del PIB menos intensa que otros países, sobre todo en el caso de los europeos, cifrada en un 9,1% trimestral, según la última estimación, fruto de unas medidas de restricción menos rígidas y del efecto de unos estímulos fiscales y monetarios de gran contundencia.
En cualquier caso, el incremento del gasto público no ha podido compensar la fuerte caída del consumo privado, aunque se espera que al cierre del segundo semestre del año se pueda revertir esta situación, lo que dependerá de la evolución que describa el ritmo de contagios del COVID-19.
En el caso de China, el comportamiento favorable de la demanda interna, especialmente en la actividad manufacturera y la inmobiliaria, ha impulsado la recuperación durante el tercer trimestre, que, además, se ha visto reforzada por la evolución del sector exterior, que está aprovechando los vientos de cola que implican las ventas internacionales de productos sanitarios.
Pese a que los indicadores de actividad sugieren que la economía china no está siendo ajena a la pérdida de tono del crecimiento a medida que avanza el trimestre en curso, se trata del país que más ha destacado en su recuperación tras la reanudación de la actividad económica.
En lo que concierne a la Eurozona, la última actualización de los datos del PIB, publicada por Eurostat, indica que el conjunto del Área apreció un decrecimiento trimestral del 11,8% en el segundo periodo, tres décimas menos de lo estimado inicialmente, lo que sigue mostrando la fuerte incidencia de la crisis sanitaria sobre los países de la Zona del Euro.
Pese a que los indicadores de actividad siguen describiendo una trayectoria positiva, tal como indican los índices de compras en la industria manufacturera y en los servicios (PMI), la recuperación está perdiendo impulso durante el tercer periodo del año.
Esta tendencia se reproduce en el contexto de la economía española, en la que el repunte de la pandemia está ralentizando la recuperación, debido a la aplicación de nuevas medidas de restricción de la actividad, lo que, unido al impacto sobre el sector turístico, condiciona las perspectivas de aquí al término del ejercicio.
Así lo refrenda el último informe de previsiones del Banco de España, que rebaja sus estimaciones anteriores debido a los rebrotes del COVID-19 y al enfriamiento de la recuperación, y plantea ahora dos escenarios posibles, en función del impacto que pudieran tener las nuevas medidas de contención de la pandemia sobre el conjunto de la actividad productiva.
El Escenario 1 contempla la aparición de rebrotes que harían necesaria la aplicación de medidas de contención de un alcance limitado, tanto desde el punto de vista geográfico como de las actividades afectadas, con lo que la incidencia sería, relativamente, más moderada sobre la actividad económica, llevando al PIB a registrar un descenso del 10,5% al término del presente ejercicio, observando un repunte del 7,3% en 2021.
Las actividades afectadas con mayor intensidad estarían relacionadas directamente con el turismo, la hostelería y el ocio, si bien, el resto de sectores, aunque también se verían perjudicados, su incidencia sería más moderada.
El Escenario 2 asume que habrá rebrotes más acusados del COVID-19, y ello conllevaría la aplicación de medidas de contención más restrictivas, aunque no del mismo calibre que las adoptadas al inicio del estado de alarma.
Estas restricciones tendrían un efecto relevante sobre aquellas actividades de servicios que implicasen un mayor grado de contacto social, e incidirían de forma directa sobre otros sectores, lo que provocaría un impacto negativo más acusado y persistente sobre la actividad económica.
En este escenario, el PIB cerraría 2020 con una minoración del 12,6%, anotando un incremento del 4,1% en 2021, debido a los efectos de arrastre que tendría la recuperación de la actividad en el transcurso del segundo semestre del presente año.
En todo caso, el BDE no prevé que la economía recupere los niveles de PIB previos a la pandemia antes del final de 2022.
El servicio de estudios de Funcas también ha revisado a la baja la previsión de crecimiento de España para 2020, y prevé ahora que el PIB nacional se reducirá un 13% (3,2 puntos menos que la anterior previsión), bajo el supuesto de un escenario en el que se contiene el rebrote del COVID-19, lo que evitaría medidas de confinamiento general, aunque se estima también que el retroceso sería mucho más intenso en actividades vinculadas al sector turístico y del ocio.
Por su parte, el mercado laboral ha vuelto a acusar la incertidumbre en que está inmersa la economía de nuestro país, anotando resultados negativos durante el pasado mes de agosto.
Así, el número de afiliados a la Seguridad Social a último día del mes pone de relieve que el empleo en el conjunto del territorio nacional se redujo en agosto en 82.541 efectivos (-0,4%) con respecto a los datos observados en julio.
Esta tendencia se traslada también al empleo en Canarias, que evidenció, con datos a último día de agosto, una caída mensual de la afiliación a la Seguridad Social de 2.499 efectivos (-0,3%), corrigiendo el avance mensual que había arrojado el dato de afiliación media publicado con anterioridad.
De esta manera, y considerando el periodo comprendido entre febrero y agosto, el número de trabajadores afiliados a la Seguridad Social en las Islas acumula ya una caída de 62.641 personas, lo que implica un descenso del 7,6%, que más que duplica el registrado en el contexto nacional, donde la afiliación durante la pandemia se ha reducido en un 3,6% (688.109 afiliados menos), lo que sigue mostrando la fuerte exposición del Archipiélago a los efectos del COVID-19.
La caída de la afiliación en el Archipiélago se ha concentrado especialmente en los servicios, que han perdido un total de 60.531 trabajadores, principalmente en la “Hostelería”, el “Comercio” y los “Transportes”, que, en conjunto, suponen un descenso de 32.690 efectivos; al tiempo que la “Educación” y las “Actividades administrativas” han apreciado sendos retrocesos de 17.014 y 7.044 empleos, respectivamente. Sin embargo, la “Sanidad” ha anotado un alza de 4.137 nuevas altas en comparación con el mes de febrero.
Los nuevos rebrotes aparecidos durante el mes de agosto han venido a sumar nuevos impedimentos que frenan la leve recuperación que había comenzado a experimentar la actividad turística en el Archipiélago.
Los datos que arroja el mes de agosto cifran la entrada de turistas extranjeros en las Islas en apenas 245.216 visitantes, y ello supone que el sector de las islas ya acumula en los ocho primeros meses del año una pérdida de 5,5 millones de viajeros en comparación con el mismo periodo del pasado ejercicio, lo que supone un 63,0% menos, en términos relativos.
La matriculación de vehículos también continuó en cifras negativas y registró una caída del 30,3% mensual a lo largo del pasado mes de agosto, acumulando entre los meses de enero y agosto una contracción de la actividad del 47,0%, lo que se extiende a todos los canales de venta, aunque de manera especialmente intensa al segmento de vehículos destinados al alquiler, que ha apreciado un descenso del 81,1 por ciento.
La crisis continúa afectando al empleo y a la actividad de las empresas, debido al impacto directo que continúan generando las diferentes medidas de contención, la reducción de aforos y las limitaciones a la movilidad, pero también ha agudizado la debilidad que ya venía mostrando el consumo tal y como muestra el comportamiento de la inflación.
Los precios de consumo se aminoraron en las Islas durante el pasado mes agosto en un 0,1%, mientras que en el ámbito del Estado apreciaron una variación mensual nula.
En términos interanuales, el IPC observó un alza del 0,5% en el Archipiélago, frente a la disminución del 0,5% apuntada en el conjunto del país.
Esta evolución dispar se debe a la mayor resistencia que están mostrando los precios de los carburantes y los productos energéticos en las Islas con respecto al total nacional.
De esta manera, el descenso que han venido mostrando los precios internacionales del petróleo durante el presente año (el precio del barril de Brent ha caído un 23,1% en relación con el mes de agosto de 2019), se ha reflejado con mayor intensidad en la estructura de precios del Estado, en la que los carburantes se han abaratado un 11,0% interanual, mientras que en Canarias, los precios de los combustibles han evidenciado una contracción de menor entidad, cifrada en un 1,9 por ciento.
A la luz de estos datos, resulta más que evidente la necesidad de seguir insistiendo en todas aquellas ayudas y estímulos del tejido productivo y el mercado laboral, siendo esencial que se mantenga en funcionamiento una figura tan importante como los ERTEs, en aras de que las empresas puedan seguir adecuándose al ritmo de la actividad económica, máxime, en un momento de especial incertidumbre ante los rebrotes del virus.
Asimismo, deben aplicarse medidas que apoyen e impulsen el retorno a la senda del crecimiento y que mantengan un marco jurídico seguro y estable, huyendo de aquellas que puedan elevar el esfuerzo fiscal, tanto de las empresas como de las familias, o que menoscaben la capacidad de crear empleo de la economía.

La debilidad del consumo y la demanda interna se sigue manifestando en la evolución de los precios en Canarias durante el mes de agosto
- El IPC en las Islas registra un retroceso del 0,1% con respecto a julio, mientras que a escala estatal permanece constante
- En términos interanuales, los precios en Canarias se incrementaron un 0,5%, a diferencia que en el conjunto del país, donde se redujeron un 0,5 por ciento.
- La inflación subyacente se contrae en Canarias un 0,2 y acumula una caída del 0,8% en lo que va de año.
Los datos publicados en la mañana de hoy
por el INE, ponen de relieve un retroceso del IPC en las Islas del 0,1%, en sintonía con el estancamiento en el que permanece
el consumo y la demanda interna y, en menor medida, al efecto de las rebajas.
Por su parte, los precios en el conjunto del país se mantuvieron constantes en
comparación con mes anterior.
Dentro de la
evolución mensual de los precios en Canarias, cabe destacar el descenso del 2,1%
cifrado por el grupo “Vestido y calzado” y la caída del 0,4% observada por
“Ocio y cultura”, además de en “Alimentos y Bebidas no alcohólicas” (-0,2%) y
en “Transporte” (-0,2%), en un escenario en este último caso en el que el grupo
especial “Carburantes y combustibles” se situó en terreno negativo, con un
retroceso del 0,6% con respecto a julio.
En el lado opuesto, los grupos más
inflacionistas durante el mes de agosto fueron
“Bebidas alcohólicas y tabaco”, cuyos precios se encarecieron
un 0,4%, y “Restaurantes y hoteles”, que experimentó un repunte mensual del 0,3
por ciento.
El resto de los grupos de bienes y
servicios que conforman el Índice General de Precios en Canarias, mostraron
avances muy moderados o permanecieron invariables.
De este modo, puede afirmarse que los precios de consumo durante el mes de agosto han continuado describiendo un comportamiento muy similar al observado en el conjunto nacional, en términos mensuales, si bien se siguen advirtiendo algunas diferencias en la evolución interanual de los precios.

Así, con respecto a los datos de hace un
año, los precios en el Archipiélago registraron un incremento del 0,5%, al
contrario que en el conjunto del Estado, donde se acusó una caída de 0,5 por
ciento.

El
comportamiento diferenciando de la inflación en uno y otro ámbito, sigue siendo
respuesta de la mayor resistencia que están mostrando los precios de los
carburantes y los productos energéticos en las Islas con respecto al total
nacional.
No en vano, la
caída que han venido registrando los precios del crudo durante 2020 en los
mercados internacionales (el precio del barril de BRENT se ha reducido un 23,1%
con respecto a agosto de 2019), ha tenido un mayor traslado a la estructura de
precios nacional, donde los carburantes se han abaratado un 11,0% interanual,
mientras que en Canarias los precios de los combustibles han anotado un
descenso mucho menor, de apenas el 1,9% durante el mismo periodo.
Ello ha
repercutido en una caída de mayor intensidad en el conjunto nacional de los grupos
“Transporte” (-0,8% Canarias, -4,4% Nacional) y “Vivienda, agua, electricidad,
gas y otros combustibles” (-0,8% Canarias, -2,7% Nacional).
Atendiendo al resto de grupos en el
Archipiélago, destacó nuevamente el aumento contabilizado por “Alimentos y
bebidas no alcohólicas”, que se incrementaron con respecto a agosto de 2019 un 3,2%,
seguido por “Bebidas alcohólicas y tabaco”, cuyos precios aumentaron un 3,0%,
como resultado del nuevo incremento de su subgrupo “Tabaco” (+2,9%) y
“Restaurantes y hoteles”, que lo hicieron en un 1,3% interanual.
Por su parte, la inflación subyacente, que descuenta el efecto sobre los precios de los componentes más volátiles, estos son, los productos energéticos y los alimentos no elaborados, siguen denotando la debilidad del consumo y de la demanda interna de los últimos meses, registrando en el Archipiélago un retroceso mensual del 0,2%, y acumulando un descenso hasta agosto del 0,8%, una caída superior en una décima a la acumulada a escala estatal (-0,7%).

El empleo en las Islas arroja datos ligeramente positivos durante el mes de agosto, aunque desde el inicio de la pandemia, acumula una caída de 52.807 efectivos
- La afiliación media a la Seguridad Social en el Archipiélago ascendió en 4.325 personas, un 0,57% mensual, mientras que a escala estatal, la afiliación aumentó en 6.822 nuevas altas, un 0,04% adicional.
- Este aumento mensual se concentró, principalmente, en las ramas más relacionadas con la Administración Pública, con 2.113 efectivos adicionales en el conjunto de “Sanidad y Servicios Sociales” y “Administración Pública, Defensa y Seguridad Social Obligatoria”.
- En los últimos doce meses, la cifra de afiliados medios observó una caída en Canarias del 5,09%, 41.080 trabajadores menos, más intensa que a nivel nacional (-2,73%).
- Entre los meses de febrero y agosto, el empleo en las Islas ha caído un 6,45%, más del doble que en el conjunto del país, donde el empleo se ha reducido un 2,38% en este periodo.
- El paro registrado en el Archipiélago apuntó un descenso mensual del 0,09% (243 parados menos), mientas que en términos interanuales, aumentó un 25,46% (52.233 parados más) a lo largo del mes de agosto.
Los datos oficiales publicados durante la mañana de hoy indican quela afiliación media a la Seguridad Social en Canarias apreció un aumento de 4.325 trabajadores durante el mes de agosto, lo que implica un alza mensual del 0,57%, en un contexto en el que el número de afiliados en el conjunto del Estado también se incrementó en 6.822 efectivos, un 0,04% más que en julio, fruto de la reactivación gradual de la actividad económica una vez finalizado el Estado de Alarma.

El aumento mensual de la afiliación en las Islas se fundamentó,
sobre todo, en los servicios, sumando 3.708 nuevas altas en relación con el mes
de julio, especialmente, en las ramas de “Sanidad” y “Administración Pública,
Defensa y Seguridad Social Obligatoria”, que, en conjunto, evidenciaron un
incremento de 2.113 trabajadores; además de las “Actividades administrativas”
(+926 personas) y el “Comercio” (+770 afiliados). El empleo también apuntó
ascensos mensuales, aunque más moderados, en otras actividades como la “Hostelería”,
con 553 nuevas altas, y la construcción, que apuntó 302 afiliados adicionales, en
consonancia con el reinicio atemperado de la actividad productiva.
En términos interanuales, la afiliación media en las Islas volvió
a apreciar un descenso del 5,09%, que supone 41.080 empleos menos que hace doce
meses, lo que resulta casi el doble que la minoración anotada en el ámbito
nacional, cifrada en un 2,73 por ciento.
Sin embargo, el mayor impacto de la crisis sobre el empleo de
Canarias resulta más evidente si analizamos las cifras del mes de agosto con
respecto a las previas a la irrupción de la pandemia, relativas al mes de
febrero de 2020.
Así, entre febrero y agosto se registra un
decrecimiento de 52.807 afiliados, una disminución relativa del 6,45%, que supone
casi el triple de la que observa el empleo en el total nacional en dicho
periodo, en el que la afiliación acumula un descenso del 2,38 por ciento.
Este descenso se concentra en el
conjunto de los servicios, donde se cifra una pérdida de 51.168 trabajadores, sobresaliendo
las ramas de la “Hostelería”, el “Comercio” y el “Transporte”, que, en
conjunto, acumulan un total de 30.446 empleos menos que antes del inicio de la
crisis sanitaria; y la “Educación”, con una contracción de 11.334 afiliados.
El resto de los sectores económicos también registran decrecimientos de la afiliación media a la Seguridad Social en el periodo referenciado, tal como muestra el sector industrial, con 938 afiliaciones menos; la agricultura, en la que el empleo se ha reducido en 698 personas; y la construcción, que acumula un descenso de 3 afiliados.

Por otro lado, los datos de paro, publicados también en el transcurso de la mañana de hoy, evidencian
un ligero descenso del orden del 0,09% mensual en el
Archipiélago, 243 desempleados menos que julio, contabilizando
tras el mes de agosto un total de 257.406 personas en situación de desempleo.
Por el contrario, con respecto al resultado de agosto de 2019, el paro registrado en Canarias continúa en la senda negativa, anotando un aumento del 25,46%, 52.233 demandantes adicionales.

En este sentido, el ascenso del desempleo se ha localizado, en gran medida, en los servicios, donde se apuntaron 42.603 parados más que en agosto de 2019 (+27,13%); seguidos de la construcción, que observó un avance interanual de 3.478 parados (+17,15%); al tiempo que el colectivo “Sin empleo anterior” observó un alza de 3.161 demandantes (+20,10%). Por su parte, la industria constató un crecimiento de 1.759 desempleados (+22,33%), mientras que la agricultura observó una elevación interanual de 1.232 personas (+29,02%), en relación con el mismo mes del año precedente.

Por otra parte, si apreciamos la evolución del paro registrado desde el comienzo de la crisis sanitaria, se pone de manifiesto que el desempleo en el Archipiélago ha crecido con mayor intensidad que en el territorio nacional, observando un incremento del 23,85%, frente al ascenso del 17,15% acumulado en el conjunto del país.
Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Julio de 2020
Puede acceder al texto íntegro del Informe a través del siguiente enlace Informe julio 2020
Las leves señales positivas que comenzaban a emitir los principales indicadores de confianza de la economía internacional se están viendo frenadas por el incremento de la incertidumbre ante la dificultad para controlar los ligeros rebrotes de la pandemia.
Por otro lado, se han publicado los resultados del PIB del segundo trimestre de la mayoría de países, observándose una intensificación de la caída en buena parte de ellos.
En este sentido, el PIB de Estados Unidos experimentó un decrecimiento trimestral del 9,5%, debido a los efectos de la pandemia y a las fuertes medidas de confinamiento, que llevaron al consumo privado a debilitarse de forma notable.
No obstante, los leves signos de recuperación observados recientemente han tenido su reflejo en el mercado laboral estadounidense, que empieza a recobrar algo del dinamismo perdido desde el comienzo de la crisis sanitaria, aunque no debe perderse de vista la posibilidad de que los nuevos contagios del virus frenen esta frágil tendencia.
Con respecto a la economía japonesa, se apreció un retroceso del 7,8% en relación con el trimestre previo, con lo que ya encadena tres periodos consecutivos de descenso, agravando su situación de recesión, en un escenario de debilitamiento del consumo de los hogares y de la inversión empresarial, en conjunto con el desplome del sector exterior.
En cualquier caso, se estima que la buena salud financiera de las empresas niponas y las condiciones favorables de financiación impulsen la recuperación económica.
Por lo que respecta a China, lejos de las disminuciones observadas en las principales economías del mundo, el PIB en el segundo trimestre apreció un notable crecimiento del 11,5%, debido a la estabilización de la tasa de contagios del virus.
Asimismo, los estímulos fiscales del Ejecutivo chino han impulsado esta trayectoria positiva, lo que, unido a la recuperación acompasada del mercado laboral y del sector exterior, permite mantener expectativas optimistas para la economía en el corto y medio plazo.
Por otra parte, en cuanto a las materias primas, el precio internacional del crudo se ha mantenido en un senda estable, situándose el barril de Brent en los 43,9 dólares el cierre del mes de julio, lo que equivale a un incremento mensual del 8,4%, si bien, en relación con el dato del mismo mes del año anterior, aún se observa una caída del 31,5 por ciento.
En lo que respecta a los mercados financieros, los inversores se han mostrado prudentes durante las últimas semanas, a medida que se han ido conociendo los datos del PIB del segundo trimestre de las principales economías, periodo en el que se recoge la mayor parte del impacto del COVID-19 y de las medidas para su contención.
Si analizamos los datos referidos a la Eurozona, publicados por Eurostat, ponen de manifiesto que el PIB del Área experimentó, al término del segundo trimestre del año, la mayor caída de la serie histórica, cifrada en un 12,1%, en comparación con el trimestre precedente, en un contexto fuertemente marcado por la pandemia y las medidas de confinamiento y distanciamiento social.
Si observamos en detalle la evolución de las principales economías de la Zona del Euro, se aprecia que Alemania anotó una caída del PIB del 10,1%; al tiempo que Francia e Italia se habrían contraído a razón de un 13,8% y un 12,4%, respectivamente.
Por su parte, el mercado laboral de la Eurozona también ha manifestado los efectos de la crisis del COVID-19, observando una disminución trimestral del empleo del orden del 2,8 por ciento.
No obstante, los indicadores de actividad empresarial han descrito un buen comportamiento durante el mes de julio, tal como indican los índices de compras en la industria manufacturera y en los servicios (PMI), que han mostrado valores favorables a lo largo del pasado mes, aunque se observa una evolución dispar entre los distintos Estados miembros.
A pesar de estos datos favorables, en caso de producirse un rebrote significativo del virus, el recrudecimiento de las medidas de prevención y distanciamiento social podrían condicionar el desarrollo y la recuperación del crecimiento.
En otro orden de asuntos, finalmente, el Consejo Europeo alcanzó un acuerdo sobre el Fondo de Reconstrucción para hacer frente al impacto económico del coronavirus. Este instrumento contará con una dotación total de 750.000 millones de euros, de los que 390.000 millones se asignarán mediante subvenciones o transferencias directas, y los 360.000 millones restantes a través de préstamos preferentes. El fondo será financiado con la emisión de deuda conjunta a devolver en 2058, y con la creación de nuevos tributos comunitarios a los plásticos, a las emisiones de carbono o una tasa digital.
El plan quedará incorporado al Marco Financiero Plurianual de la UE, por lo que el presupuesto comunitario para el periodo 2021-2027 se situará en los 1,8 billones de euros.
En lo que concierne a la economía española, el Instituto Nacional de Estadística publicó los datos de avance de la Contabilidad Nacional Trimestral, correspondientes al segundo trimestre del ejercicio, que apuntan la notable disminución trimestral que han observado el consumo de los hogares (-21,2%), la inversión (-21,9%), además de las importaciones (-28,8%) y las exportaciones (-33,5%), destacando el gasto de los no residentes, que se habría reducido en un 91,6%, lo que muestra una aproximación de los efectos de la pandemia sobre los ingresos del sector turístico.
En este escenario, el PIB nacional habría apreciado una contracción trimestral del 18,5% en el transcurso del segundo periodo de 2020, el descenso más acusado de los países que integran el Área del Euro, y como ya se preveía, las actividades más afectadas han sido la actividad comercial, el transporte y la hostelería, que, conjuntamente, habrían apreciado una minoración del 40,4%; al tiempo que el VAB de la construcción también habría retrocedido de forma intensa (-24,1%).
En términos interanuales, el decrecimiento del PIB de España se habría situado en un 22,1%, con una contribución negativa tanto de la demanda interna, cifrada en 19,2 puntos porcentuales, como de la demanda externa, que restó 2,9 puntos.
Por otra parte, en lo referente a las cuentas públicas, el aumento del gasto público destinado a financiar las medidas en la lucha contra el coronavirus, ha llevado al déficit público a alcanzar un 4,36% del PIB, al cierre del primer semestre del año, en un contexto en el que la deuda de las Administraciones Públicas ha contabilizado cerca de 1,29 billones de euros, un 6,8% más que en junio de 2019.
En lo relativo al mercado laboral, la reapertura gradual de muchas actividades ha situado al empleo en terreno positivo durante julio, tal como reflejan los datos de afiliación a la Seguridad Social a último día del mes, que ponen de relieve un alza de 189.577 personas (+1,0%), con respecto al mes anterior.
En cambio, si comparamos el resultado del pasado mes con la cifra de afiliados que se registraba antes de la irrupción de la crisis sanitaria (dato de febrero), se observa una caída del empleo del 3,1%, 605.568 efectivos menos.
Atendiendo ahora a la evolución de la economía canaria, los principales indicadores continúan mostrando que las Islas están acusando con mayor intensidad los efectos de la crisis sanitaria y económica, debido a su mayor sensibilidad ante la paralización de las actividades más castigadas por la pandemia, como son las relacionadas con el comercio, la hostelería, o el transporte.
Así, los datos de la Contabilidad Trimestral de Canarias, publicados por el ISTAC, evidencian que el PIB del Archipiélago habría apreciado un descenso trimestral del 32,0% en el transcurso del segundo trimestre de 2020, superando la caída registrada a escala estatal (-18,5%) en más de 13 puntos porcentuales.
Dentro de este comportamiento, sobresale, principalmente, el retroceso del 36,3% que registró el VAB de los servicios, tras el que se sitúa el que observó la construcción, cifrado en un 29,6%; al tiempo que el sector industrial y la agricultura también vieron reducido el valor de su producción a razón de un 26,8% y un 3,4% trimestral, en cada caso.
En comparación con el mismo trimestre del año precedente, el decrecimiento del PIB en Canarias se sitúa en un 36,2%, 14 puntos más que en el conjunto del país (-22,1%).
En cuanto al mercado de trabajo, las cifras del mes de julio muestran en el Archipiélago, al igual que en el ámbito del Estado, un ligero aumento de la afiliación a la Seguridad Social de 4.423 trabajadores (+0,6%). Si bien, en relación con el dato del mes de febrero, el empleo en las Islas habría disminuido en 60.142 afiliados, un descenso del 7,3% con respecto al mes previo a la llegada de la pandemia, lo que resulta más del doble de la caída anotada en el ámbito del Estado (-3,1%).
Esta evolución ha sido fruto, sobre todo, del retroceso anotado en el conjunto de los servicios (-57.858 afiliados), en los que destacaron ramas como la “Hostelería”, el “Comercio” y los “Transportes”, que en conjunto, observaron una contracción de 31.763 trabajadores; o la “Educación”, con 11.147 efectivos menos que en febrero. Asimismo, el sector industrial registró un descenso de 1.250 empleados, al tiempo que la agricultura y la construcción anotaron sendas pérdidas de 959 personas en el primer caso, y de 75 en el segundo.
Por su parte, la Encuesta de Población Activa ha estimado que en el segundo trimestre del año la población ocupada en Canarias se contrajo en 108.000 individuos, en relación con el trimestre anterior, un 11,6% menos en términos relativos, lo que implica que en el Archipiélago se destruyó más del doble de empleo que en el global nacional (-5,46%).
En lo concerniente población parada, se registró un incremento de 10.600 personas (+4,92%), lo que situó la tasa de paro en el Archipiélago en un 21,55% tras el segundo periodo del año, un dato que debe interpretarse con mucha cautela, dado que, por un lado, el INE continúa considerando como ocupados a los trabajadores que siguen afectados por medidas de suspensión temporal de empleo (ERTEs); y por otro, que según las estimaciones del INE, gran parte del empleo destruido no ha pasado a formar parte de la población parada, sino del segmento de la población inactiva, elevándose esta en 102.700 inactivos adicionales (+13,32%).
Por lo que respecta a la actividad turística, la llegada de viajeros desde el extranjero a las Islas habría contabilizado un total de 239.365 visitantes en el mes de julio, debido a la reapertura de forma atemperada de las conexiones aéreas con los países extranjeros. En lo que va de año, la restricción de las operaciones aéreas comerciales durante los meses de vigencia de las medidas de prevención del COVID-19 ha llevado a la entrada de viajeros desde el extranjero a acumular una disminución del 61,2%, sumando un total de 4,7 millones de visitantes menos que en los siete primeros meses de 2019.
Con respecto a la recaudación tributaria, los datos más recientes, publicados por la Administración Tributaria Canaria, constatan que la recaudación líquida acumulada por el Bloque de Financiación Canario (integrado por el IGIC, el AIEM y el Impuesto sobre la Matriculación) se ha reducido entre los meses de enero y julio en 240,7 millones de euros en comparación con el mismo periodo de 2019 (-23,5%).
En términos de precios, el IPC anotó en julio un descenso del 0,9% en Canarias, lo que obedece, fundamentalmente, a la minoración del 14,8% de los precios de “Vestido y calzado”, en un escenario condicionado por el estancamiento del consumo y por el comienzo de las rebajas.
En relación con el dato de hace un año, la inflación observó un alza del 0,7% en las Islas, mientras que, en cambio, en el territorio del Estado, los precios se redujeron un 0,6% interanual. Este comportamiento diferenciado se debe a la mayor caída anotada por los combustibles a nivel nacional, cifrada en un 11,2%, frente al descenso del 1,7% en el Archipiélago.
En el contexto actual, resulta de vital importancia que se lleve a cabo, lo antes posible, la aplicación de las medidas recogidas en el Pacto para la Reactivación Social y Económica de Canarias, de manera que la actividad económica de las Islas se sitúe en el camino de recuperación del crecimiento, asegurando la pervivencia del tejido productivo y del empleo.
En materia laboral, es necesario insistir en la importancia de prorrogar la duración de los ERTEs, al menos hasta final de año, lo que seguiría dotando a las empresas de la flexibilidad interna necesaria para adaptarse a la velocidad de reactivación de la economía, que está siendo lenta y gradual.
En lo que se refiere a la actividad turística, resulta esencial que se lleven a cabo todas las gestiones necesarias, en las instancias que proceda, encaminadas a consolidar a Canarias como un destino turístico perfectamente seguro, en un momento clave para la supervivencia del sector.

Los combustibles continúan condicionando la inflación en Canarias.
- Los precios en Canarias se han reducido un 0,9% en el mes de julio, al igual que en el contexto nacional.
- En comparación con hace un año, los precios en el Archipiélago crecieron un 0,7%, en contraste con el descenso anotado en el conjunto del Estado, donde la inflación decreció un 0,6 por ciento.
- Los precios de los combustibles en el último año han descendido con menor intensidad en Canarias que en el conjunto del Estado.
Según los
últimos datos publicados por el INE, los precios han descendido en Canarias en
el último mes de julio en un 0,9%, como consecuencia de la caída que han
experimentado, principalmente, los precios en “Vestido y Calzado”.
Este grupo
de bienes han visto descender los precios en un 14,8%, durante el pasado mes de
julio, en un contexto marcado por el inicio de las rebajas y, principalmente,
por la debilidad del consumo.
Los precios
también descendieron en el ámbito de las “Comunicaciones” así como en
“Restaurantes y hoteles”, donde los precios se aminoraron un 1,7%, en “Menaje”
(-1,0%) y en el segmento de bebidas alcohólicas y tabaco, donde los precios
experimentaron un descenso del 0,4 por ciento.

En cambio,
los precios aumentaron, aunque de manera muy moderada, en el ámbito de la
alimentación, donde los precios repuntaron al alza en un 0,8%, en bienes y
servicios relacionados con la “Vivienda”, donde se apreció un avance del 0,6%,
y en “Ocio y cultura” que vio crecer los precios en un 0,4 por ciento.
De esta
manera, los precios de consumo durante el pasado mes de julio describían un
patrón muy similar al observado en el contexto nacional, al menos en términos
mensuales, aunque sí podemos advertir diferencias en el comportamiento
interanual de los precios.

En
comparación con el pasado mes de junio, los precios en el conjunto del territorio
nacional también descendieron un 0,9%, y al igual que sucedía en las Islas,
esta moderación de los precios obedecía principalmente a la caída que mostraban
los precios en los grupos de “Vestido y Calzado” (-12,5%), “Comunicaciones”
(-1,7%) y “Restaurantes y hoteles” (-1,1%).
En cambio,
en términos interanuales, en comparación con el dato de hace un año, la
inflación en las Islas se ha elevado un 0,7%, mientras que, por el contrario,
en el conjunto del territorio nacional, los precios acusaban una caída del 0,6
por ciento.
A este
respecto, la mayor resistencia que continúan encontrando los precios de los
carburantes y productos energéticos en las Islas está manteniendo la inflación
interanual en Canarias en terreno positivo y marcando un diferencial con
respecto a la evolución del contexto nacional.
La caída
que vienen experimentado los precios del crudo este año en los mercados
internacionales, donde la cotización del petróleo tipo BRENT ha anotado un descenso del 38,9% en el último año, se ha
trasladado con mayor intensidad a la estructura de precios nacional, donde los
carburantes se han abaratado un 11,2%, en comparación con el dato de julio de
2019, mientras que, en Canarias, durante idéntico periodo, los precios de los
combustibles han anotado un descenso de tan solo el 1,7 por ciento.
Estas
variaciones se traducen en una mayor presión a la baja que ejerce el grupo
Transporte en el ámbito nacional, donde los precios se han aminorado un 4,5 por
ciento, mientras que, en las Islas, este mismo grupo de bienes y servicios ha
mostrado un descenso en los precios mucho más moderado, de un 0,4 por ciento.
El comportamiento del resto de los grupos que conforman el IPC en las
Islas, confirman la debilidad del consumo, y con ello, de la demanda interna
durante los últimos meses.
No en vano, la inflación subyacente, aquella que descuenta el efecto sobre
los precios de los componentes más volátiles como los productos energéticos o
los alimentos no elaborados, experimenta un descenso del 1,4% en Canarias
durante el pasado mes de julio, y un ligero aumento del 0,9% en términos
interanuales.
Analizando el comportamiento de los diferentes grupos que conforman el IPC en Canarias, observamos que los precios en términos interanuales se han incrementado en Canarias en los grupos de “Alimentación” (+3,4%), “Bebidas alcohólicas y tabaco” (+2,7%), y en “Vestido y Calzado” (+1,1%), aunque por el contrario, descendían en el ámbito de “Ocio y Cultura” (-1,9%); “Vivienda” (-1,8%) y “Comunicaciones” (-1,2%).





