Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Septiembre 2026

16 de octubre de 2026|In Actualidad CCE

Puede acceder al informe completo a través del siguiente enlace: Septiembre 2026

El panorama económico continúa condicionado por la prolongación de los conflictos en Oriente Próximo y las perturbaciones que está provocando sobre los mercados energéticos, en un contexto en el que las tensiones geopolíticas no permiten disipar los riesgos sobre las cadenas internacionales de suministro y la escalada de la inflación.

Con todo, la economía mundial ha seguido mostrando una cierta resiliencia, apoyada en el dinamismo de actividades como el turismo, el impulso de la inversión vinculada a la IA o la disponibilidad de reservas energéticas; si bien es cierto que la persistencia de estas perturbaciones está deteriorando la confianza y las expectativas de los agentes económicos, y, con ello, aumentando la incertidumbre sobre la evolución que pueda perfilar la actividad y el empleo de cara al cierre del año.

En este sentido se alinean las últimas proyecciones del FMI, donde estiman que el crecimiento de la economía mundial se desacelere hasta el 3,1% en 2026, frente al 3,5% con que finalizó 2025, y cifre un leve repunte hasta el 3,4% en 2027. Con respecto a los precios, prevén que la inflación mundial aumente de manera notable en 2026 hasta el 4,7%, y se modere al 4,1% en 2027, en un escenario marcado por el encarecimiento energético y la persistencia de los riesgos geopolíticos.

En lo que atañe a la energía, el barril de Brent volvió a superar en la segunda semana de octubre los 100 dólares, mientras que el gas natural alcanzó niveles cercanos a los 90 euros/MWh, condicionados por las restricciones al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y los riesgos asociados a las rutas de suministro, lo que está suponiendo una fuente adicional de presión sobre los costes de transporte, de distribución y de producción, sobre todo en aquellas economías con una mayor dependencia de las importaciones energéticas.

Con respecto a la evolución de las principales economías, la actividad en EE. UU. ha continuado mostrando una cierta solidez, si bien, algunos indicadores apuntan a una moderación del consumo de los hogares y del mercado laboral, como denota que en septiembre se crearan 29.000 empleos en el país, un resultado inferior a los 133.000 nuevos puestos de trabajo con que finalizó agosto. En sus últimas proyecciones, el FMI prevé que el PIB de EE.UU. crezca un 2,3% tanto en 2026 como en 2027, pero advierte de los riesgos asociados a la escalada de la inflación.

En China, su economía ha seguido apoyándose en el dinamismo exportador y de las actividades tecnológicas, en contraste con la debilidad de la demanda interna y especialmente de su sector inmobiliario. En este contexto, el FMI ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento para China, hasta el 4,5% en 2026 y el 4,0% en 2027, una décima menos en ambos ejercicios que en sus estimaciones de julio.

La evolución de la Eurozona continuó siendo modesta y desigual entre países y sectores. Los indicadores de confianza empresarial apuntan a una trayectoria expansiva de la actividad en el tercer trimestre, impulsada por los servicios, mientras que los datos de producción industrial reflejan una trayectoria menos dinámica en algunas de las principales economías europeas y especialmente en Alemania. Ello, en paralelo al nuevo aumento de la inflación, que se aceleró en septiembre hasta el 3,8%, frente al 3,2% de agosto.

En este contexto, el BCE volvió a endurecer las condiciones financieras con un aumento de los tipos de interés de 25 pb en septiembre, hasta situar la facilidad de depósito en el 2,5%, al igual que la FED, en cuyo caso los elevó hasta el intervalo del 3,75%-4,00%, ante los últimos datos de inflación que la sitúan en el 3,7% y el riesgo de que el aumento de los costes energéticos mantenga a la inflación por encima de los valores objetivo durante un periodo prolongado.

En cuanto a España, las proyecciones del FMI prevén que nuestra economía crezca un 2,5% en 2026 y un 1,8% en 2025, en ambos casos por encima de la media de la Eurozona, estimada en el 1,1%, y el 1,2% respectivamente.

De manera similar, el Banco de España ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento para la economía española en tres décimas para 2026, hasta el 2,6%, y en cinco décimas para 2027, hasta el 2,2%, sustentando en la fortaleza del consumo privado y la creación de empleo. No obstante, el encarecimiento de la energía y la persistencia de las presiones inflacionistas han llevado al organismo a elevar de manera sustancial sus previsiones de inflación en tres décimas para 2026 y en más de un punto (1,1 p.p.) para 2027, hasta situarlas en el 3,9% y el 3,7%,

En materia de precios, el IPC en el conjunto nacional repuntó en septiembre un 0,3% y se elevó hasta el 4,9% con respecto a un año antes, seis décimas más que en agosto, debido al encarecimiento de la energía, mientras que la componente subyacente se aceleró en dos décimas, hasta situarse en el 3,1 por ciento.

En Canarias, el IPC se mantuvo constante durante septiembre, aunque mostrando diferencias significativas por grupos. El mayor incremento se correspondió con “Vestido y calzado”, cuyos precios aumentaron un 10,0%, coincidiendo con el inicio de la temporada de otoño-invierno, seguido de “Vivienda”, con un avance del 0,8%, en un contexto de encarecimiento de la electricidad del 1,9%, y de “Alimentos y bebidas no alcohólicas”, cuyos precios repuntaron un 0,3 por ciento.

En cambio, los precios de “Transportes” disminuyeron un 0,5%, pese al encarecimiento mensual de los carburantes del 4,3%, mientras que los grupos relacionados con el ocio “Actividades recreativas y deporte” y “Restaurantes y servicios de alojamiento” registraron descensos del 3,1% y del 0,4%, respectivamente.

En términos interanuales, sin embargo, la inflación volvió a acelerarse por séptimo mes consecutivo, hasta situarse en el 4,4%, seis décimas por encima del dato de agosto y su nivel más elevado desde mayo de 2023.

Este avance estuvo especialmente condicionado por el encarecimiento de los carburantes, cuyos precios aumentaron un acusado 35,0% con respecto a septiembre de 2025, 7,3 puntos por encima del aumento en el conjunto nacional, donde repuntaron un 27,7%, y por su incidencia en los transportes, que registró un avance del 10,0% interanual.

El grupo de “Vestido y Calzado” también registró un crecimiento destacado de los precios (+5,5%), además de “Restaurantes y servicios de alojamiento” (+4,5%), mientras que los precios relacionados con la “Vivienda” se elevaron un 4,3%, en sintonía con el repunte de la factura eléctrica (+11,3%), y los “Alimentos” lo hicieron un 2,3 por ciento.

En este contexto de encarecimiento continuado de los combustibles, la inflación subyacente se redujo en septiembre un 0,4% en Canarias y un 0,2% a escala nacional, aunque, en términos interanuales, acusó un avance del 2,8% en las Islas.

Se trata de un incremento que, pese a resultar más moderado que el cifrado a escala estatal (+3,1%), supera ya el valor objetivo de la inflación general y alerta de la existencia de tensiones en la cadena de precios que exigen implantar medidas que impidan que el encarecimiento de los costes energéticos termine trasladándose al conjunto de bienes y servicios de consumo.

En cuanto al mercado laboral, la afiliación en el conjunto del Estado finalizó septiembre con un aumento de 285.075 trabajadores, un 1,3% más que en el mes previo, sobre todo, en el sector servicios, que elevó su empleo en 240.883 afiliados, al abrigo, en gran parte, del inicio del curso escolar, que elevó la afiliación en “Educación” y en “Transportes” en 239.221 y 10.935 nuevas altas (+20,9% y +0,9%), en cada caso.

En comparación con el mismo mes de 2025, la afiliación en nuestro país también aumentó, con un ascenso del 3,4%, que supone 741.673 empleos adicionales.

En Canarias también se creó empleo durante el mes de septiembre con un repunte de 23.164 afiliados, un 2,4% más que en agosto, y se concentró, fundamentalmente, en el conjunto de los servicios, con un avance de 22.099 empleos, y también en su amplia mayoría, en “Educación” y en “Transportes”, con aumentos respectivos de 14.460 y 1.850 trabajadores (+32,7% y +3,5%).

En las Islas, también destacó el repunte de la afiliación en “Actividades administrativas y servicios auxiliares”, “Sanidad” y en la “Hostelería”, que finalizaron el noveno mes del año sumando, en cada caso, 2.299, 1.490 y 1.278 nuevas altas laborales (+3,1, +1,4% y +0,7%).

Por lo que concierne al resto de los sectores económicos, la construcción registró 471 nuevas incorporaciones (+0,7%), al tiempo que el sector industrial experimentó un incremento de 456 afiliados medios (+1,0%). En el caso de la agricultura, se constató el crecimiento más moderado, con 138 trabajadores más que en agosto (+0,5%).

Desde una perspectiva interanual, la afiliación en las Islas se incrementó en 29.107 trabajadores, un avance del 3,1%, hasta contabilizar un total de 976.432 efectivos en situación de alta laboral al término del mes de septiembre.

Por sectores y ramas, en Canarias sobresalieron los servicios, con 25.698 nuevas altas laborales, destacando “Hostelería” (+5.613 efectivos), “Sanidad” (+4.638 personas) y “Educación” (+2.066 personas), y que compensaron la caída que registró la afiliación en el comercio, que redujo su empleo en 6.429 trabajadores (-3,9%) con respecto a septiembre de 2025.

Entrando ahora a los datos de paro registrado en las Islas, la cifra de desempleados se aminoró en 4.156 individuos, un 2,88% menos que en el mes de agosto; al contrario que en el ámbito del Estado, donde el paro se incrementó a razón de un 1,00%, lo que equivale a 23.587 demandantes más que el mes precedente.

Con respecto a los datos de doce meses antes, el desempleo en las Islas se redujo en 5.070 parados, un descenso relativo del 3,49%, que resultó el doble del anotado a escala estatal, cifrado en un 1,74% (-42.160 parados).

Analizando a continuación otros indicadores clave para la economía canaria como la entrada de viajeros procedentes del extranjero, publicadas por AENA, tras los máximos de los últimos ejercicios, los datos de septiembre han vuelto a denotar síntomas de enfriamiento.

Durante el noveno mes de 2026, las Islas recibieron un total de 1.121.246 visitantes foráneos, lo que implica una caída mensual del 10,1%, esto es, 126.252 turistas menos, mientras que, en términos interanuales, también se registró un resultado negativo, al situarse la llegada de visitantes extranjeros en un 1,2% por debajo del dato de septiembre de 2025 y 13.077 visitantes menos.

De este modo, tomando como referencia las cifras acumuladas, se evidencia que Canarias ha recibido en lo que va de año 11.589.989 viajeros desde el extranjero, estos son, 58.094 visitantes menos (-0,5%) con respecto a los primeros nueve meses de 2025.

De esta forma, los datos disponibles indican que nuestra economía ha seguido manteniendo una inercia positiva, apoyada en la fortaleza del empleo y unos niveles de actividad que continúan siendo elevados, sobre todo, en las actividades más ligadas a los servicios turísticos.

No obstante, los síntomas crecientes de enfriamiento que denota la demanda turística, sumado a la persistencia de las presiones inflacionistas y el aumento continuado de los costes energéticos, configuran un escenario no exento de riesgos que aconseja apostar por medidas de impulso a la inversión, la formación del capital humano y la incorporación de nuevas tecnologías, así como avanzar en reformas y actuaciones orientadas a fortalecer la competitividad del tejido productivo.

Del mismo modo, se debe seguir insistiendo en la importancia de recuperar y fortalecer el Diálogo Social como instrumento para alcanzar consensos en materia laboral, preservar la negociación colectiva y garantizar un marco de relaciones laborales equilibrado y previsible.

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