Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Mayo 2026

17 de junio de 2026|In Actualidad CCE

Puede acceder al informe completo a través del siguiente enlace: Mayo 2026

La coyuntura económica global continúa fuertemente condicionada por los efectos y las incertidumbres que el conflicto bélico en Oriente Medio está generando sobre el comercio internacional y los mercados de materias primas.

Ello a pesar del anuncio de la firma de un acuerdo de paz entre EE. UU. e Irán y la posible reapertura del estrecho de Ormuz, que ha sido recibido de manera favorable por los mercados, moderando en parte las tensiones en los precios energéticos y propiciando una cierta recuperación de la confianza inversora, pero sin terminar de despejar las incertidumbres. No en vano, la falta de concreción sobre el alcance efectivo del anuncio y las dudas existentes acerca de su aplicación práctica mantienen abiertas numerosas incógnitas sobre la evolución futura del conflicto y sus posibles repercusiones económicas.

En consecuencia, aunque la economía mundial está mostrando una capacidad de resistencia mayor de la esperada, persisten los riesgos asociados a eventuales alteraciones en los mercados de materias primas y de productos derivados como los combustibles o los fertilizantes, y en las cadenas globales de suministros, y ello en un contexto donde buena parte de las economías avanzadas continúan enfrentándose a un entorno de crecimiento moderado y una elevada sensibilidad ante perturbaciones externas.

Las previsiones de crecimiento mundial formuladas por los distintos organismos económicos proyectan un enfriamiento generalizado de la actividad durante los próximos trimestres y con un carácter más acusado del inicialmente previsto, debido a la persistencia de las incertidumbres geopolíticas, las tensiones comerciales, la reactivación de los riesgos inflacionistas, la elevada volatilidad de los mercados y unas condiciones financieras más restrictivas.

En este contexto, aunque en las últimas semanas su cotización se ha moderado hasta los 81,41 dólares por barril, el precio del Brent continúa mostrando una alta volatilidad y se sitúa todavía un 12,2% por encima de los valores previos al conflicto; mientras que el gas natural, pese a haber reducido también su precio hasta los 42,22 euros el megavatio/hora, su nivel más bajo desde abril, acumula desde finales de febrero un incremento del 32,1 por ciento.

Por su parte, en materia monetaria, ante el riesgo de que las tensiones inflacionistas se consoliden y se trasladen al conjunto de la economía, el BCE acordó, en su reunión de junio, elevar los tipos de interés en 25 pb, hasta situar los de facilidad de depósito en el 2,25%. Este aumento supone la primera subida en los últimos tres años, tras haberlos mantenido inalterados desde junio de 2025, y cabría esperar, incluso, nuevos aumentos de tipos de cara al cierre del año.

La FED, por su parte, mantiene los tipos de referencia en el rango del 3,50%-3,75%, si bien, no se descarta un sesgo más restrictivo en próximos meses y previendo un recorte de su balance, que se sitúa actualmente en el entorno de los 6,7 billones de dólares, en un contexto de un elevado endeudamiento.

Con respecto a la evolución económica más reciente, la economía en Estados Unidos ha seguido manteniendo un comportamiento relativamente sólido, apoyada principalmente en la fortaleza del consumo privado y el dinamismo de su mercado laboral, tras haber registrado un aumento del empleo en mayo de 172.000 efectivos, lo que, sumado a la revisión al alza de los datos de marzo y abril, implica la creación de 565.000 puestos de trabajo en los tres últimos meses

No obstante, se aprecian señales mixtas, toda vez que algunos indicadores de actividad comienzan a reflejar una cierta desaceleración, mientras que la inflación continuó repuntando durante el pasado mes de mayo, hasta el 4,2% interanual, 4 décimas más que en abril y su máximo valor de los últimos tres años, en un contexto en el que la inflación núcleo, aunque se mantiene más contenida, se elevó el pasado mes en una décima, hasta situarse en el 2,9 por ciento.

En China, los datos más recientes apuntan a que su economía también está mostrando una cierta robustez, gracias, en gran parte, al impulso que está suponiendo el despegue de la Inteligencia Artificial y el desarrollo de las energías verdes en buena parte del mundo, sectores en los que el país asiático se ha convertido en un referente mundial, incrementando con ello sus exportaciones de alto valor. Con todo, este mejor comportamiento pudiera verse menoscabado en los próximos meses debido a que su economía concentra una mayor dependencia de los flujos energéticos procedentes del Golfo pérsico con respecto a otros territorios.

En cuanto a la Eurozona, la economía continúa siendo una de las más expuestas a los efectos derivados del encarecimiento energético. La debilidad de la actividad industrial, el menor dinamismo del consumo y la persistencia de un crecimiento moderado siguen limitando la capacidad de expansión de las principales economías del Eurogrupo, y particularmente en aquellas que cuentan con una especial exposición a la industria manufacturera y el comercio exterior como Alemania.

En lo que atañe a la inflación, el IPCA se volvió a acelerar en mayo hasta el 3,2% interanual, dos décimas más que en abril (+3,0%) y seis más que en marzo (+2,6%), destacando el aumento del 10,9% en los productos energéticos, mientras que la inflación subyacente creció un 2,5%, destacando, en este caso, el repunte del 3,5% en la inflación de los servicios. En este contexto, el BCE prevé que los precios de la Eurozona se sitúen, en promedio, en el 3,0% en 2026, el 2,3% en 2027 y el 2,0% en 2028; al tiempo que la componente subyacente aumentaría en un promedio del 2,5% en 2026 y 2027, y del 2,2% en 2028.

Trasladando el análisis a España, la economía de nuestro país continuó mostrando una evolución más favorable con respecto al resto del Eurogrupo, sustentada por la resistencia del consumo privado y del empleo debido, sobre todo, a la contribución de los servicios. No obstante, también comienzan a consolidarse los síntomas de moderación en determinados indicadores de actividad, en un contexto marcado por el aumento de los costes empresariales, el encarecimiento de la financiación y la incertidumbre asociada a la evolución del entorno internacional.

En lo que atañe al mercado laboral, las estadísticas de afiliación a la Seguridad Social en el conjunto nacional cifran un aumento del empleo, al último día de mayo, de 340.472 efectivos (+1,5%), al tiempo que, en comparación con el mismo mes de 2025, la afiliación avanzó un 2,7%, sumando 578.165 nuevos inscritos con respecto a un año antes.

Por su parte, Canarias finalizó el quinto mes del año con un repunte de 10.660 afiliados, un aumento del 1,1%, que se concentró, sobre todo, en los servicios, donde se crearon 9.205 nuevos empleos (+1,1%) y particularmente en las “Actividades Administrativas” (+2,4%; +1.820 empleos), “Sanidad” (+1,5%; +1.521 empleos) y “Comercio” (+1,0%; +1.521 empleos).

Con respecto a un año antes, la afiliación en Canarias se habría incrementado en 26.613 individuos, un avance del 2,8%, que resultó una décima superior al nacional (+2,7%), hasta contabilizar un total de 964.956 trabajadores al cierre del quinto mes de 2026.

En cuanto al paro registrado, el número de desempleados en el Archipiélago se redujo durante el mes de mayo en 763 personas, un descenso del 0,52%, frente a la caída del 1,54% anotada en el conjunto del país (-36.323 parados)

Con todo, se debe volver a destacar un nuevo aumento de los demandantes de empleo ocupados, grupo donde el SEPE encuadra los fijos discontinuos inactivos, que entre los meses de enero a mayo se han elevado en Canarias en 2.926 personas.

En materia de IPC, los datos de mayo indican un crecimiento mensual de los precios en Canarias del 0,1%, y que se eleva hasta el 3,2% si comparamos los datos con respecto al mes de mayo de 2025, los mismos resultados que en la media nacional, lo que, en términos interanuales, implica eliminar el diferencial que se venía registrando en las Islas con respecto al conjunto del Estado.

Durante mayo, el grupo “Transportes” siguió destacando como el más inflacionista en Canarias, con un aumento del 0,5%, a diferencia que en el conjunto del Estado, donde este grupo redujo sus precios un 0,2%, en un contexto de abaratamiento de los carburantes de mayor intensidad en el conjunto nacional (-2,1%) que en Canarias (-0,5%).

Por su parte, “Restaurantes y servicios de alojamiento” incrementó sus precios un 0,2% en las Islas y un 0,6% en el conjunto del país, mientras que los relacionados con la “Vivienda” lo hicieron un 0,1%, en contraste con el retroceso del 0,1% que cifró este mismo grupo en la media nacional, en un escenario, en este caso, de caída de la tarifa eléctrica del 0,1% en el Archipiélago y del 0,7% en el conjunto nacional.

El IPC de “Alimentos y bebidas alcohólicas” se mantuvo invariable en comparación con el mes de abril anterior, tanto en Canarias como en el conjunto del país; mientras que las “Actividades recreativas, deporte y Cultura” redujo sus precios durante mayo (-0,6% Islas; -0,3% Estatal), al igual que “Vestido y Calzado (-0,5% Canarias; -0,1% Nacional).

En términos interanuales, el IPC en las Islas aumentó un 3,2%, al igual que en la media nacional (+3,2%), y supera en dos décimas el crecimiento que registró en abril (+3,0%)

Desde este enfoque, los precios de “Transportes” repuntaron un 9,6% en las Islas, más de dos puntos por encima de la media estatal (+7,4%), y los combustibles lo hicieron un notorio 28,1%, más del doble que en el conjunto del Estado, donde se elevaron un 12,3 por ciento.

Por su parte, los precios de “Restaurantes y servicios de alojamiento” y los “Alimentos” anotaron crecimientos respectivos del 5,4% y del 4,8%, en comparación con mayo de 2025; mientras que, por el contrario, el otro grupo más estrechamente relacionado con la energía, “Vivienda”, cifró un retroceso en las Islas del 1,2%, en sintonía con el descenso de la factura eléctrica (-5,9%), con respecto a un año antes.

La inflación subyacente, que excluye el impacto de los precios energéticos y los alimentos frescos sobre el IPC, se elevó en mayo un 0,2% mensual en las Islas, y se situó en el 2,5% en comparación a hace un año, cinco décimas menos que en la media nacional (+3,0%) y siete menos que el crecimiento del IPC general (+3,2%).

Con respecto a la actividad turística, los últimos datos de AENA indican que, a lo largo del quinto mes del año, entraron en Canarias un total de 1.082.208 viajeros foráneos, una caída de 139.970 turistas (-11,5%) con respecto a abril y de 4.475 personas (-0,4%) en comparación con el dato de hace un año.

De este modo, en lo que va de año habrían llegado a las Islas un total de 6.875.176 viajeros foráneos, lo que implica una caída del 0,3%, esto es, 21.171 turistas menos que en el mismo periodo de 2025.

En definitiva, los datos disponibles indican que nuestra economía ha seguido manteniendo una inercia positiva, apoyada en la fortaleza del empleo y unos niveles de actividad que continúan siendo elevados, sobre todo, en las actividades más ligadas a los servicios turísticos.

No obstante, los síntomas de enfriamiento que denota la demanda turística, sumado al repunte de las presiones inflacionistas y el notorio aumento de los costes asociados a la energía y al transporte, configuran un escenario no exento de riesgos que aconseja apostar de manera decidida por medidas de impulso a la inversión, la formación del capital humano y la incorporación de nuevas tecnologías, así como avanzar en reformas y actuaciones orientadas a fortalecer la competitividad del tejido productivo, en un entorno internacional cada vez más exigente e incierto.

Copy LinkWhatsAppXLinkedInFacebook
Copy LinkWhatsAppXLinkedInFacebook
Ir al contenido