Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Julio 2026

24 de agosto de 2026|In Actualidad CCE

Puede acceder al informe completo a través del siguiente enlace: Julio 2026

Tras casi seis meses desde el inicio de los bombardeos en Irán, el conflicto ha vuelto a recrudecerse en las últimas semanas, por lo que de poco han servido las situaciones de alto el fuego y las negociaciones que desembocaron en el memorando de paz entre Estados Unidos y el país asiático el pasado junio.

La disputa está de nuevo en liza y el Estrecho de Ormuz vuelve a encontrarse en una situación de bloqueo, lo que ha reactivado todos los temores y la incertidumbre ante su impacto en las cadenas suministro globales y en la cotización de las materias primas, sobre todo, los costes energéticos.

No en vano, tanto el precio del petróleo como del gas natural en los mercados internacionales se han elevado de nuevo de forma vertiginosa desde el mes de julio, y en el caso del crudo, el barril de Brent ha vuelto a cotizar por encima de los 90 dólares, y en concreto, ya en agosto, se ha situado hasta un 29% por encima de su valor antes del inicio de la guerra.

Por su parte, el precio del gas natural ha descrito también una evolución muy volátil, superando en los últimos días los 65-66 euros por megavatio hora por primera vez desde 2023, con lo que ya duplica el precio que se registraba antes del comienzo del conflicto.

Otras materias primas como los metales industriales también muestran un comportamiento alcista, al igual que sucede con los precios de los alimentos; a lo que, además, se une una nueva escalada proteccionista por parte de EE. UU., que ha vuelto elevar la tensión en materia comercial, con el anuncio de nuevos aranceles.

En cualquier caso, este escenario de elevada incertidumbre reaviva las expectativas inflacionarias en el corto y medio plazo, aunque tanto la Reserva Federal como el Banco Central Europeo decidieron mantener sin variación los tipos de interés de referencia en sus últimas reuniones del mes de julio, y situarse en una posición de prudencia en espera de observar como se desarrollan los acontecimientos antes de sus próximos encuentros respectivos en septiembre y octubre.

Por otro lado, en cuanto a los resultados de los indicadores económicos más recientes, en las últimas semanas se han ido conociendo los datos de crecimiento del segundo trimestre del año, y en este sentido, la economía de EE. UU. ha dado muestras de enfriamiento, en un periodo que ya recoge los efectos del conflicto con Irán.

El PIB estadounidense cerró el segundo trimestre con un alza trimestral del 0,4% (frente al aumento del 0,5% del periodo anterior). En cuanto a las previsiones, el FMI mantuvo en su último panel la proyección de crecimiento de EE. UU. en el 2,3% de cara al cierre de 2026.

En el caso de China, se observa una ralentización más acusada, con un aumento del PIB del 0,9% trimestral (cuatro décimas menos que el ascenso del periodo anterior), como consecuencia de la debilidad de la demanda interna -sobre todo de la inversión- y la crisis inmobiliaria; si bien, las exportaciones mantuvieron un buen ritmo de crecimiento.

No obstante, en este escenario, el FMI mejoró en dos décimas la previsión del PIB de China para 2026, hasta el 4,6%, lo que, en todo caso, confirmaría la desaceleración del crecimiento de la economía asiática.

Por lo que se refiere a la Eurozona, y a pesar del escenario marcado por el conflicto en Oriente, el PIB del Área mostró en el segundo trimestre un crecimiento trimestral mejor de lo esperado, cifrado en un 0,4%, aunque es importante tener en cuenta algunos matices, dado que sigue habiendo desigualdad entre países.

Así, Alemania volvió a perder fuerza en el trimestre analizado, con un aumento trimestral del PIB del 0,2% (dos décimas menos que el primer periodo), y aún sigue atravesando notables problemas en la industria y, en general, en el sector privado.

Con respecto a Francia, se apreció una ligera mejora en el segundo trimestre, retomando cifras positivas (+0,2%), tras el descenso del periodo anterior (-0,1%); mientas que Italia también emitió señales de estancamiento, con un alza del PIB del 0,2% (una décima menos que en el primer periodo).

Por otra parte, España volvió a situarse por encima de la media europea en términos de crecimiento, y el PIB nacional culminó el periodo con un avance trimestral del 0,7%, una décima por encima del periodo previo.

Con todo, en este contexto, el FMI ha rebajado en dos décimas las previsiones para la Eurozona, y espera que crezca un 0,9% al término de 2026, lo que supone una ralentización del crecimiento con respecto al pasado ejercicio (+1,4%). En relación con Alemania y Francia también se han moderado las proyecciones de cara al cierre del año, en una décima en el primer caso, hasta el 0,7%; y en tres en el segundo, hasta el 0,6%; mientras que para España se mantiene la previsión en el 2,1%, profundizando en la desaceleración del crecimiento de nuestra economía (siete décimas menos que en 2025).

Entrando ahora en un análisis más detallado de las cifras de la economía española, las estadísticas de avance de la Contabilidad Trimestral señalan que el PIB nacional, como ya indicamos, experimentó un incremento trimestral del 0,7% durante el segundo periodo del presente año.

El consumo doméstico anotó el alza trimestral más destacada, cifrada en un 0,7%, en un escenario en el que la inversión mostró un menor dinamismo, y saldó el periodo con un ascenso trimestral del 0,4 por ciento.

También sobresalió el sector exterior, que recuperó valores positivos, culminando el segundo trimestre de 2026 con un avance del 0,8% en el caso de las exportaciones, y del 0,6% en el de las importaciones.

En términos interanuales, el PIB de España creció un 2,7% por cuarto trimestre consecutivo, en un contexto en el que la demanda interna redujo en dos décimas su aportación al crecimiento, hasta los 3,3 puntos, aunque sigue compensando la contribución negativa, de seis décimas en este caso, de la demanda exterior.

En el ámbito de Canarias, también se han publicado recientemente los datos de crecimiento del segundo trimestre del año, y según estos, el PIB de las Islas habría saldado el periodo con un alza trimestral del 0,9%, la misma variación del trimestre anterior. De esta manera, la economía del Archipiélago volvió a mostrar un crecimiento por encima de la media nacional (+0,7%).

Por sectores de actividad, los servicios mostraron el mayor dinamismo, con un avance del 1,4%; seguidos de la industria, cuyo VAB se elevó un 0,6% con respecto al trimestre precedente. En cambio, tanto el sector agrario como la construcción se situaron en valores negativos, con sendas caídas trimestrales del 2,6% y del 0,2%, respectivamente.

En relación con los datos interanuales, el PIB canario aumentó a razón de un 2,9% en el segundo trimestre, superando también en dos décimas el crecimiento del conjunto del país (+2,7%); si bien, se situó por debajo del incremento descrito por las Islas en el trimestre anterior (+3,1%).

En lo referente a los precios, los últimos datos indican que la inflación general acusó en el mes de julio un repunte mensual del 0,3% en el ámbito del Estado; mientras que en Canarias se mantuvo sin variación, debido al efecto que las rebajas ejercieron en el grupo de Vestido y Calzado (-13,7%), y al descenso de los precios de los combustibles (-1,8%), que mantuvieron sin variación al grupo “Transporte”.

En sentido opuesto, el encarecimiento del 5,6% de los carburantes y combustibles a escala estatal elevó los precios del “Transporte”, a razón de un 2,3% mensual.

En comparación con los datos de hace un año, el IPC mostró un aumento del 3,4% en las Islas, dos décimas por debajo de la media nacional, que evidenció un repunte interanual del 3,6 por ciento.

Desde este enfoque, los precios de consumo se mantienen en un nivel muy elevado debido, sobre todo, a un escenario global muy condicionado por el alza en los precios energéticos y, en este sentido, los precios del “Transporte” continúan al alza y anotaron un crecimiento interanual del 6,7% en Canarias en el séptimo mes del año, derivado del ascenso del 19,9% que observaron los combustibles en las Islas.

La componente subyacente se incrementó en julio un 0,1% mensual en el Archipiélago, y se situó en el 2,6% en comparación con el dato de hace un año, cuatro décimas menos que el total nacional (+3,0%).

Considerando a continuación las cifras más recientes del mercado laboral, el número de afiliados en el conjunto del Estado saldó el mes de julio con un ligero aumento mensual de 1.434 trabajadores, un 0,01% más que en el mes previo. Destacaron los servicios, con 27.131 altas adicionales (+0,2%), aunque el sector agrario anotó una notable caída de 31.189 efectivos (-2,9%).

En comparación con el mismo mes de 2025, la afiliación también aumentó, y apuntó un ascenso del 2,8%, que supone 610.993 empleos adicionales.

En Canarias, el empleo también anotó un resultado positivo, y finalizó el mes de julio con un alza de 3.790 afiliados -un 0,4% más que en junio-, que se concentró, fundamentalmente, en los servicios, que sumaron 3.135 trabajadores adicionales (+0,4%). De forma particular, destacaron las ramas de la “Hostelería”, “Sanidad” y “Comercio”, con aumentos de 3.529, 1.894 y 1.059 nuevos afiliados, en cada caso (+2,1%, +1,8% y +0,7%).

Desde una perspectiva interanual, la afiliación en las Islas se incrementó en 27.021 trabajadores, un avance relativo del 2,9% -que supera en una décima el nacional-, hasta contabilizar un total de 956.570 efectivos en situación de alta laboral al término del mes de julio.

En lo concerniente al paro registrado, en el conjunto del país se apuntó un aumento de 19.517 desempleados en julio, un 0,85% adicional; frente al alza del 1,24% apreciada en Canarias, donde se registraron 1.759 parados más que en el mes previo.

Sin embargo, los datos oficiales también ponen de manifiesto que los demandantes de empleo ocupados, el colectivo en el que el SEPE encuadra los fijos discontinuos inactivos, culminaron el séptimo mes del año en Islas con un alza mensual de 3.448 personas (+8,4%), y ya acumulan entre enero y julio, un aumento del 26,6%, 9.351 adicionales, lo que podría estar infraestimando los datos de desempleo.

Por lo referido a las últimas estadísticas del turismo, las cifras de entrada de viajeros en Canarias desde el extranjero, publicadas por AENA, muestran que se recibieron 1.271.108 visitantes durante el mes de julio, 196.147 más que el mes precedente (+18,2%).

En términos interanuales, esto supone un aumento muy moderado de 299 turistas, un 0,02% adicional; aunque en lo que va de año, siguen observándose signos de enfriamiento en el sector, que viene de marcar niveles máximos en los últimos ejercicios, acumulando 57.167 visitantes foráneos menos que entre enero y julio de 2025 (-0,6%).

En definitiva, la situación del panorama global continúa muy afectada por la incertidumbre derivada de la inestabilidad geopolítica y los conflictos, en un contexto en el que la guerra en Oriente Medio sigue condicionando la evolución de los precios energéticos, y por tanto, también la inflación general y el crecimiento económico.

Además de esto, en el caso de Canarias seguimos enfrentando una serie de retos pendientes que deben ser superados para garantizar el crecimiento y la creación de empleo, como la baja productividad de nuestra economía; el grave problema que supone el absentismo, que continúa creciendo; la situación de emergencia energética; la emergencia habitacional y la escasez de vivienda; o el problema de las vacantes, que sigue lastrando a las empresas a la hora de incorporar mano de obra con la cualificación requerida, entre otras cuestiones.

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