Conclusiones del Informe de Coyuntura Socioeconómica, Noviembre 2025

Puede acceder al informe completo a través del siguiente enlace: Noviembre 2025
A menos de dos semanas para finalizar 2025, y haciendo un primer balance de lo sucedido a lo largo de este año, podemos apreciar que la actividad económica global ha logrado sortear los factores de riesgo que han venido atenazando a la economía a lo largo del año, como la inestabilidad geopolítica en diversos puntos del planeta, los vaivenes arancelarios anunciados por EE.UU., o el aumento de la volatilidad en los mercados financieros y de deuda soberana.
En el tramo final del año se lograba un acuerdo comercial entre EE.UU. y China que lograba reducir la tensión entre ambas potencias, y los niveles de inflación mundial lograron contenerse en valores manejables, pese al leve repunte de los últimos meses, lo que ha permitido que la FED aprobara un nuevo recorte de tipos en el mes de diciembre, por tercer mes consecutivo, hasta situarlos en la horquilla del 3,50%-3,75%, mientras que el BCE, ha optado por mantenerlos en el entorno del 2,0%, que acordó en el mes de junio, ante la previsión de una evolución estable de la inflación.
En este escenario, la posible firma de un acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania parece también haber contribuido a reducir la presión sobre los precios internacionales de las materias primas energéticas durante noviembre, como es el caso del Gas, que bajó hasta los 30 €/MwH, su nivel más bajo desde mediados de 2023, y el barril de crudo tipo Brent, que ha descendido hasta el entorno de los 63,0$ el barril. Ello a pesar de las sanciones impuestas por EE.UU. a las dos principales petroleras rusas y el anuncio de la OPEP de que en el primer trimestre de 2026 frenará los incrementos de su producción de petróleo.
No obstante, aunque la economía global ha logrado mantener el pulso durante 2025, los focos de inestabilidad se han mantenido y existen elementos de incertidumbre que invitan a mantener la cautela, describiéndose, con carácter general, un marcado enfriamiento de las tasas de crecimiento durante la mayor parte del año, particularmente en Europa, con diferencias significativas entre países.
Entrando a valorar la evolución de los distintos bloques, se prevé que el cierre del Gobierno federal de 43 días en EE.UU., el más largo de su historia reciente, incidirá en una moderación del PIB del último trimestre del año, aunque cabe esperar una recuperación gradual a medida que se vaya normalizando su funcionamiento.
La reapertura administrativa ha permitido, además, dar a conocer datos de estadísticas que aún no habían sido publicadas, como las del mercado laboral de septiembre, que confirman el debilitamiento que acusó el empleo en EE.UU. y un nuevo repunte de la tasa de paro hasta el 4,4%, máximo desde octubre de 2021.
A lo anterior se añade la revisión del dato de agosto, que minora la creación de empleo a solo 22.000 nuevos puestos, cuando la previsión anterior era de 75.000 empleos.
Por su parte, la inflación se mostró contenida en septiembre (último dato disponible), toda vez que el IPC general de EE.UU. repuntó en una décima, hasta el 3,0 por ciento.
En cuanto a China, los últimos indicadores de actividad acentúan la desaceleración iniciada en verano, especialmente en inversión en capital fijo, cuyo dato acumulado hasta octubre se redujo un 1,7%, y en la producción industrial, que en octubre moderó su avance en seis décimas, hasta el 4,9% interanual. No obstante, la inversión residencial sigue resultando la que peor comportamiento observa, con caídas acumuladas hasta octubre cercanas al 15,0%, en un contexto de debilidad de la demanda interna.
Con respecto a la Eurozona, los principales indicadores de clima empresarial apuntan a que su economía podría mantener un crecimiento en torno al 0,2% trimestral en el último periodo del año, aunque con notables divergencias entre países y sectores. En noviembre, el índice PMI compuesto se situó en un 52,4, gracias a la resistencia que mantuvieron los servicios y que compensó la debilidad de las manufacturas, mientras que el índice de sentimiento económico consolidó el avance del mes previo y alcanzó un 97,0, máximo desde abril de 2023, pero todavía por debajo del umbral de 100 que marca crecimientos cercanos a su media.
Por países, los principales indicadores de actividad de la economía alemana, tras contraerse en el segundo trimestre y estancarse en el tercero, apuntan a una leve mejoría al cierre del año, si bien, todavía con un carácter muy modesto, debido a que la fragilidad que continúa mostrando la actividad industrial y la demanda externa siguen lastrando su crecimiento, a lo que se suma el retraso en la implementación del plan de infraestructuras del país, debido a la demora en la aprobación de su presupuesto para 2025, que no se rubricó hasta el pasado mes de octubre.
Mientras, en Francia, la delicada situación política está dificultando la aprobación de sus presupuestos generales para 2026, agravando el contexto de elevada incertidumbre que puede lastrar el crecimiento en el cuarto trimestre, después de que factores transitorios, como el tirón exportador del sector aeronáutico, impulsaran el PIB en el tercer periodo.
En el caso de España, los principales indicadores de actividad y consumo de noviembre apuntan a una evolución positiva de nuestro país de cara al cierre del año, apoyada en la recuperación gradual de la renta real disponible de los hogares, la buena evolución del mercado laboral y la recuperación de la inversión.
Por el lado de la oferta, el PMI manufacturero se volvió a situar en noviembre por encima de los 50 puntos y el PMI del sector servicios marcó 55,6 puntos.
En este escenario, las últimas cifras del mercado laboral a escala estatal indican que la afiliación, a último día del mes de noviembre, aumentó en 210.876 trabajadores, un 1,0% más que el mes anterior, al tiempo que, con respecto a doce meses antes, se crearon 521.476 empleos, hasta contabilizar un total de 21.872.735 afiliados.
En el ámbito de las Islas, el incremento mensual del empleo resultó más notable que la media del Estado, constatando un avance del 1,4%, que se traduce en 13.070 efectivos adicionales, hasta alcanzar un total de 968.292 afiliados.
El conjunto de los servicios fue el que concentró la creación de empleo en el penúltimo mes del año en el Archipiélago, con 12.198 nuevas altas (+1,5%), especialmente en el “comercio”, que destacó con un repunte de 3.831 personas (+2,3%), en un contexto de inicio de la campaña navideña, y la “Hostelería”, que elevó su afiliación en 2.372 efectivos (+1,4%), debido al impulso propiciado por la temporada alta turística; y al contrario que en el conjunto del país, donde esta rama perdió en noviembre un total de 61.837 afiliados (-3,4%).
En términos interanuales, la afiliación en las Islas aumentó en 28.149 individuos, un ascenso relativo del 3,0%, que superó en seis décimas el repunte nacional, hasta totalizar 968.292 afiliados al término del mes de noviembre.
Desde esta perspectiva, el conjunto de los servicios creó en las Islas 24.821 empleos en el último año (+3,1%), destacando el aumento de 5.322 efectivos (+5,4%) observado en “Sanidad”, de 3.945 trabajadores (+7,1%) en la “Educación” y de 3.490 (+2,0%) en la “Hostelería”, seguido de los “Transportes” y las “Actividades administrativas y servicios auxiliares”, en cuyo caso elevaron su afiliación en 3.269 efectivos (+6,3%) y 3.271 trabajadores (+4,3%), con respecto a noviembre de 2024.
El resto de los sectores también saldaron el mes con cifras interanuales positivas, con aumentos de 2.163 personas en la construcción (+3,6%), de 1.004 nuevas altas en la industria (+2,4%) y de 161 trabajadores adicionales en la agricultura (+0,6%).
Con respecto al paro registrado, el desempleo se redujo en el Archipiélago en 1.030 parados durante el último mes, un 0,70% menos que en octubre; un resultado similar al descrito por la media nacional, que descendió un 0,77% (-18.805 desempleados).
En términos interanuales, el paro en Canarias se aminoró en noviembre en 12.236 desempleados, un 7,70% menos que en el mismo mes de 2024, y ello supuso un descenso más intenso que el registrado en el conjunto nacional, donde el desempleo se redujo un 6,23% (-161.057 personas).
En materia de precios, el IPC se mantuvo moderado en noviembre, con un crecimiento del 0,2% en Canarias, al igual que en el conjunto del Estado.
En las Islas, destacó la evolución al alza en grupos como “Vestido y calzado” (+2,7%), marcado por el impacto de la campaña navideña en el comercio, y “Restaurantes y hoteles” (+0,9%), en coherencia con la temporada alta turística en las Islas. En el conjunto nacional, los precios de “Vestido y calzado” repuntaron un 4,0%, al tiempo que “Restaurantes y hoteles”, al contrario que en las Islas, redujo sus precios (-0,5%).
En cambio, los precios en “Vivienda” descendieron un 0,3% en Canarias y un 0,2% a escala nacional, debido al abaratamiento de la factura eléctrica (-1,2% Canarias; -0,6% Nacional), mientras que el IPC de “Transportes” se redujo un 0,1% en Canarias, al contrario que en el conjunto nacional (+0,5%).
En términos interanuales, el IPC repuntó un 2,3% en las Islas, siete décimas por debajo de la media nacional (+3,0%). El avance en Canarias resulta dos décimas inferior al anotado en octubre, y responde, principalmente, al mayor incremento de “Restaurantes y hoteles”, cuyos precios crecieron un 5,4% en las Islas y un 4,5% en el contexto nacional.
A este grupo le siguió “Vivienda”, con un aumento del 3,9% en el Archipiélago, inferior al 5,7% que cifró en el conjunto del país, a pesar de que la tarifa eléctrica se elevó con mayor intensidad en las Islas (+10,5%) que en el conjunto de España (+8,7%).
En este escenario, la inflación subyacente aumentó un 0,1% en Canarias, al igual que en la media nacional, mientras que, desde una perspectiva interanual, apuntó un crecimiento del 2,0% en las Islas y del 2,6% en la media del país.
En cuanto a la actividad turística, las cifras de entrada de viajeros en las Islas desde el extranjero, publicadas por AENA, indican que el Archipiélago recibió un total de 1.501.579 visitantes durante noviembre, 112.523 personas más que en el mes previo (+8,1%); mientras que, en términos interanuales, este resultado supone un repunte del 1,0% en la llegada de viajeros foráneos a las Islas, con 15.177 turistas más que en noviembre de 2024.
En lo que va de año, estos resultados suponen acumular en Canarias 14.541.404 turistas extranjeros, 546.799 visitantes más que hasta el penúltimo mes de 2024 (+3,9%).
El análisis expuesto permite encarar el cierre del año con un cierto optimismo, gracias a una evolución moderada de la inflación y al abrigo del empuje de los servicios, especialmente los turísticos, que están permitiendo que España y, en particular, Canarias denoten un mayor grado de resiliencia frente a los riesgos externos, aunque con claras señales de desaceleración que invitan a la prudencia.
Por ello, se debe apostar por medidas que aumenten nuestra productividad, lastrada por el elevado absentismo laboral y una regulación deficiente de los permisos, y que impulsen nuestra competitividad, además de fomentar la inversión mediante un marco regulatorio estable y de certidumbre, sin nuevas cargas y gravámenes, que genere confianza y priorice el mantenimiento y la creación de empleo.
A fin de lograr mantener el actual escenario expansivo de la actividad y del empleo, resulta prioritario evitar la adopción de políticas que incrementen los costes laborales o la complejidad administrativa, e impulsar la negociación colectiva y el diálogo social como pilares fundamentales de las relaciones laborales y la eficiencia de las políticas de empleo como garantía de un mercado de trabajo moderno y competitivo.

